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La Leyenda de los Cuatro Guías



Charles Ravencreek perdió a su padre y junto con esta noticia llega una aún más difícil de creer, la leyenda que solía escuchar y amar de pequeño resulta ser cierta y el es el índicado para salvar a Neopia.

Ahora tendrá que buscar a los guías de la leyenda para poder salvar a todo aquello que el ama.

Esta es una historia de redención y de solidaridad.

La Leyenda de los Cuatro Guías" es un proyecto que llevo planeando desde principios de año y que finalmente logré plasmar en papel. Iré posteando los capítulos conforme los vaya terminando, agradeceré mucho si respetan el trabajo que he invertido en esta historia y si evitan copiar la historia y hacerla pasar como suya.

Cualquier duda, sugerencia o crítica será muy bien recibida.

¿Sabías que...?

La historia fue principalmente inspirada por Alice In Wonderland. Charles es una referencia al conejo blanco: Además de su color, su herramienta es un reloj de bolsillo y el estilo de su ropa y origen (Neovia) son del estilo victoriano.

Para el primer borrador de esta historia no se tenía pensado el curso que tomaría, solo era un pequeño texto donde Charles se encontraba con Uvro en las calles neovianas. Uvro lo reconocía como la reencarnación de un héroe antiguo, él sería quien lo guiaría durante el viaje.

La idea de que fueran cuatro guías surgió; claramente, a raíz de los 4 puntos cardinales en un pequeño paseo en el parque.

Los cuatro guías son neopets de tres de mis mejores amigos en neo, aunque tengo aún más amigos, a ellos ya les había prometido que iba a incluir uno de sus pets en una historia. Dicha historia nunca fue terminada, esta fue una forma de reponerlo.

Esta historia surgió a inicios del 2010, durante este año estuve haciendo varios borradores, todos fueron desechados hasta que finalmente surgió la idea final que ahora ustedes leen.

Durante la publicación de los capítulos, he puesto música de fondo característico a cada nuevo capítulo, todos ellos compuestos por Tomohito Nishiura, quien compuso varios temas instrumentales con ambientación europea (Perfectos para la historia).

La historia solo se publicaría en el Foro de Escritores Neopianos, pero gracias a la sugerencia de una amiga y al éxito que tuvo el comic que hicimos entre ambos (Batalla por Meridell: La Nueva Generación) en el Foro de Avatares, también es publicado en este.

Pensé en más de una vez en dejar morir este proyecto durante la creación de los borradores debido a que no lograba desarrollar el texto ni encontrar una buena trama, finalmente surgió la idea de los Viajeros del Tiempo y del Espacio.

Afiliados


Escritos de angy_t

Prólogo


Un héroe lo es en todos sentidos y maneras, y ante todo, en el corazón y en el alma.
Thomas Carlyle

Neovia – 10 años en el pasado…

Cuando el peligro aceche a nuestro mundo, los cuatro guías: norte, oeste, sur y este; volverán por los dos viajeros del tiempo y el espacio para reestablecer el equilibrio con ayuda de las armas y dones que les han sido concedidos."

Charles se talló los ojos mientras bostezaba, invadido por una fuerte sensación de somnolencia. Era una noche tranquila, el viento soplaba con delicadeza limpiando el paisaje neoviano de la neblina que lo invadía y la luna brillaba a todo su esplendor.

La habitación era cálida y la cama en que el pequeño draik blanco se encontraba era acogedora. Al lado del pequeño neopet se hallaba un asiento y sobre este un nimmo rojo que le observaba con cariño, sosteniendo un libro en sus manos.

Es hora de dormir Charles," dijo el mayor en voz baja.

Espera papá," protestó el pequeño. "Ese cuento… ¿Es real?"

El nimmo tan solo sonrió, se levantó del asiento y besó con gentileza la frente del draik.

¿Lo crees así?" preguntó.

El pequeño arqueó las cejas mostrándose pensativo y se mantuvo así por varios segundos, no estaba seguro de lo que él mismo creía.

Su padre caminó hacia la puerta y la abrió, giró hacia atrás la cabeza, su hijo lo observaba aún pensativo.

Duerme bien, Charles," dijo el nimmo apagando la luz de la habitación y saliendo de esta.

Neovia – Presente

Charles subió al estrado frente al cual se ubicaban una gran cantidad de personas, en su mayoría desconocidas. Se acomodó la corbata y aclaró su garganta.

Algunas gotas de sudor frío recorrían su nuca mientras intentaba aclarar su mente y recordar las palabras que había preparado hace tan solo unas cuantas horas para aquel momento. Suspiró.

Mi padre fue," hizo una pequeña pausa; su voz se había esfumado, sus manos temblaban, respiró profundamente. "El fue un gran hombre. Dejó tras de sí no solo una empresa prestigiosa sino también un legado de amor y comprensión a su familia. Nos otorgó su consejo y su compañía, palabras de aliento y momentos que son dignos de guardar en nuestros corazones. Mi padre, Orson Ravencreek no ha partido; estoy muy seguro de ello, no mientras su legado, su recuerdo y presencia permanezcan en nosotros."

Lágrimas corrieron por las mejillas del joven draik mientras bajaba del escenario y conforme la ceremonia continuaba, intentaba entender la situación que aún no le era clara.

La pérdida de un ser querido es algo bastante trágico y trae consigo una extraña mezcla de emociones. Es un fuerte golpe que te desconecta de la realidad que antes conocías, te vez hundido en confusión y miseria mientras buscas desesperadamente volver a aquello que antes conocías, a aquella paz, a aquella felicidad. Uno se pregunta constantemente cuando llegará aquel momento en que las cosas vuelvan a ser como antes. Y Charles se preguntaba justamente lo mismo, cuando llegaría el momento en que todo sería igual que antes, cuando abriría los ojos tras varios días y se encontraría en un momento donde el llanto se encontrara lejos.

Sin embargo, el tiempo no funciona así y conforme veía partir a su padre mientras era cubierto por la tierra para no verlo nunca más, no hacía más que pensar en lo que sería de sí mismo y de su familia.

Prólogo
El Viajero del Tiempo

La nieve caía sobre Neovia con gentileza, cubriendo con un blanco manto al pequeño pueblo, habían pasado unos cuantos días desde el entierro; dos para ser preciso, y ahora Charles había salido de su hogar en dirección a una cita con el señor Wells, un viejo amigo de su padre.

Entró al edificio donde habían acordado verse y caminó a través de los distintos pasillos de losetas grises y paredes color perla guiado por un chia amarillo, mayordomo del señor Wells. Tras unos cuantos minutos, este se detuvo frente a una puerta, giró la perilla dorada con sus manos regordetas y abrió el paso a Charles.

Muchas gracias," dijo el draik entrando a la habitación, la puerta se cerró tras él.

La habitación era acogedora, las paredes se encontraban cubiertas por un papel tapiz marrón que llevaba un grabado semejante a una enredadera, el piso era de madera y las ventanas se encontraban cubiertas por bellas cortinas color beige que se extendían desde el borde superior de la ventana hacia el suelo. En medio de la habitación se encontraba tan solo una pequeña mesa de roble y un par de sillas del mismo material, una frente a la otra. Sobre la silla más lejana, un anciano skeith azul se encontraba sentado, su mirada se fijó sobre el Charles.

Toma asiento por favor," pidió el viejo neopet. El draik avanzó un par de pasos hacia la silla en silencio, tomó esta y la alejó de la mesa lo suficiente para poder tomar asiento. Mientras hacia esto, era observado con gran detenimiento.

¿Sabes por qué te he citado aquí?" preguntó el skeith.

El draik negó con la cabeza, en sus ojos se podía percibir cierto brillo de curiosidad.

El skeith emitió un leve suspiro, sacó del bolsillo de su saco un par de lentes y los colocó frente a sus ojos. Del mismo bolsillo, extrajo un sobre que contenía un extraño bulto.

Tu padre me pidió que te entregara esto antes de su muerte," explicó el sr. Wells. "No estoy seguro de que pueda ser pero por lo que pude ver en su expresión y tono de voz, parecía algo de suma importancia."

Dicho esto, extendió su mano con el sobre en ella y la cedió a Charles, quien la observó en silencio. Un par de lágrimas estuvieron a punto de salir de sus ojos, pero las contuvo.

Giró el sobre con sus dedos para abrirlo, este se encontraba sellado con un rastro de cera, donde se encontraba grabado el escudo familiar. Retiró la cera con cuidado y la pestaña del sobre se levantó a consecuencia, un extraño brillo metálico salió del interior del sobre.

Creo que será mejor darte un tiempo a solas," dijo el skeith levantándose de su asiento y dejando la habitación. El draik introdujo su mano en el sobre y sacó de este aquel objeto pesado que se encontraba al lado de una carta; la cual también extrajo del interior.

Charles bajó la mirada para descubrir que el objeto era ni más ni menos que un reloj de bolsillo de plata, lo abrió y analizó su interior, tras algunos segundos de observarlo, lo dejó de lado. Entonces, extendió la carta y comenzó a leerla.

Querido Charles," leyó.

Me es innecesario explicarte que para cuando leas esta carta ya habré partido. Es una lástima que no haya podido estar contigo más de lo que mi cuerpo me permitió, pero jamás olvides aquello que te he enseñado y mucho menos, que te amo. Quisiera poder explicarte y contarte tantas cosas por medio de esta carta pero escribo esto por cosas que son mucho más urgentes, pues no solo el bienestar tuyo o del resto de nuestra familia peligra, sino el de todo nuestro mundo.

Seguramente has de recordar aquel cuento que te contaba tantas veces cuando eras apenas un niño, aquel que nunca te cansabas de escuchar. Jamás olvidaré aquella noche en específico en que me preguntaste si la historia era real y evadí responderte. Ahora has de creer que tan solo era una leyenda fantasiosa pero es crucial que prestes atención a esto y creas en mis palabras.

Todo aquello que la leyenda menciona es cierto, Neopia corre un gran riesgo. Es por esto que los guías han vuelto y de igual manera lo han hecho los viajeros.

Hijo mío, tú eres uno de esos viajeros y necesitas encontrar a tus cuatro guías, quienes te llevarán al segundo viajero. Sin ellos, todo lo que conoces encontrará su fin.

Junto con esta carta te he enviado un mapa que solo tú podrás interpretar en caso de que esta llegue a manos equivocadas y un reloj; tu herramienta para controlar el don que se te ha sido otorgado.

Se que te será difícil creer esto, pero estoy seguro de que no quedarás satisfecho hasta comprobar si las palabras que te digo son ciertas o falsas por ti mismo, supongo que eso lo heredaste de mí. Pero eso no es algo que realmente me preocupa, pues estoy seguro de que tras terminar de leer esta carta, todo será revelado.

Me despido de ti Charles.

Tu padre, Orson Ravencreek."

La letra de la carta era claramente la de su padre y de igual manera, el estilo de escritura lo era. Como dijo su padre, no creía ninguna palabra de lo que decía la carta, era algo que le resultaba increíble. Dobló la carta con cierta indiferencia y se decidió a salir y volver a casa.

Repentinamente, la habitación comenzó a sacudirse violentamente, el draik se sujetó al asiento mientras esperaba que aquello cesara. Temía por su vida.


Capítulo Primero


El hombre que ha cometido un error y no lo corrige, comete otro error mayor.
Confucio

Las manecillas del reloj comenzaron a moverse por sí solas y de manera frenética, el golpe de estas aumentaba de ritmo y su giro se tornaba tan veloz como las hélices de un helicóptero.

La iluminación de la habitación cambiaba constantemente; la luz del sol se desvanecía y volvía a cobrar vida en cuestión de segundos, sombras borrosas semejantes al señor Wells, su mayordomo y algunas otras que le parecían irreconocibles recorrían la habitación velozmente.

Finalmente, la oscuridad de la noche permaneció, las cortinas de las ventanas que antes se encontraban sueltas ahora estaban abiertas, permitiendo que la luz de la luna entrara.

El draik se levantó de manera estrepitosa y con mucha dificultad, pues había perdido el equilibrio. Tomó el sobre, la carta, el mapa y el reloj de bolsillo y los guardó en los bolsillos de su saco apresuradamente. Al sentirse capaz de caminar, salió de la habitación en silencio y se dirigió a la salida caminando a ciegas y en silencio.

Neovia – Futuro, tiempo desconocido

Charles había logrado salir del edificio con mucha dificultad. Frente a sus ojos se encontraba un paisaje totalmente distinto al que había hace tan solo unos minutos atrás.

No había nieve, toda se había disuelto y ahora podían contemplarse las calles neovianas en todo su esplendor o, al menos así sería si es que la ciudad no estuviera envuelta en tinieblas, siendo iluminada solamente por la luz de la luna. No había nadie en las calles, todo estaba hundido en un inquietante silencio.

El draik alzó la vista, nubes grises bloqueaban todas las estrellas, rodeando la luna. Volvió a bajarla y se dirigió a la acera. Caminó en dirección a su hogar mientras volteaba a todos lados esperando que su vista encontrara a alguien a la distancia.

El crujir de un trozo de papel bajo su pie izquierdo captó su atención, se agachó a recogerlo. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo al ver la imagen que se encontraba impresa en el frente de este.

Perdido, Charles Ravencreek," leyó el draik en aquel papel; bajo su propia foto.

Capítulo Primero
El Conde Errante

Charles corrió hacia su hogar sin detenerse por nada, ni siquiera cuando casi tropezó con una piedra en el camino.

Al llegar a casa entró desesperadamente y comenzó a gritar en busca de su madre o alguien que pudiera encontrarse en el interior, no había nadie ahí. Recorrió con rapidez cada una de las habitaciones de la primera planta todos los muebles se encontraban dispersos en el suelo al lado de varios trozos de vidrio; al no encontrar a nadie, subió a la segunda planta, la situación era la misma.

Sintió pavor y cerró los ojos con fuerza deseando poder volver a casa y ver a su familia y amigos de vuelta. Repetía en su mente estos pensamientos mientras lágrimas corrían por sus mejillas.

Sin que se diera cuenta; en el interior del bolsillo izquierdo del saco de Charles, las manecillas del reloj volvieron a girar por si solas y a gran velocidad, esta vez en reversa.

Neovia – Presente

Cuando el draik finalmente abrió sus ojos, se encontraba de vuelta en la habitación donde el señor Wells le había entregado el sobre y sus contenidos.

El joven neopet volteó a sus alrededores, parecía que nada había sucedido en realidad, limpió sus lágrimas mientras frotaba sus ojos sin poder creer lo que había sucedido.

Se levantó y volteó a ver la mesa, sobre esta aún se encontraban las cosas de su padre. Tomó todas ellas y las guardó; esta vez de manera más cuidadosa, en sus bolsillos a excepción del mapa. Lo observó con cuidado.

Era un mapa de Neovia, al menos eso parecía ser. Entre todos los edificios, había uno que había sido marcado con una cruz roja. Reconoció el edificio con facilidad; pues era conocido por su mala reputación, era la Posada Ainsworth.

El draik salió rápidamente del edificio sin siquiera tomarse la molestia de responder al señor Wells cuando este le preguntó; extrañado, que sucedía.

Había tenido una visión del futuro, estaba seguro de ello, era un futuro solitario y oscuro.

Entonces, tras darse cuenta de que había sido capaz de ver el futuro que esperaba a Neopia, se detuvo de manera violenta mientras la nieve caía sobre su cabeza y su traje. Sacó el reloj de su bolsillo y volvió a observarlo en silencio, parecía tan normal, tan ordinario, no había en él nada realmente sobresaliente.

Mi herramienta," se dijo a si mismo Charles, recordando las palabras de su padre en aquella carta. "El reloj del viajero del tiempo…"

Sacudió su cabeza, no era tiempo para pensar en esas cosas. Siguió su camino; esta vez de manera menos apresurada y, en cuestión de minutos, llegó a su destino.

Entró a la Posada Ainsworth con gran incertidumbre y dio un vistazo a los neopets en su interior, los cuales le observaban amenazadoramente.

Charles hizo un esfuerzo por recordar la leyenda que le contaba su padre cada noche.

El guía del Norte, el Conde Errante, poseedor de la espada de fuego," recordó con gran claridad, aquellas palabras sonaron tan reales en su mente; como si su padre mismo las hubiera susurrado en sus oídos.

Entrando a la posada, lo primero que uno encontraba era un conjunto de mesas y sillas ocupadas por distintos neopets, todo esto alrededor de una barra donde el tabernero; un scorchio sombra, servía algunas bebidas a los neopets que se encontraban sentados frente a esta o entregándoselas a una bella kacheek morada, la cual llevaba estas a los clientes sentados frente a las mesas, dispersas a lo largo del lúgubre lugar.

El draik se ajustó el cuello nerviosamente mientras se adentraba en el edificio en dirección a la barra. Algunos susurros y risas ahogadas se escuchaban en la taberna mientras la mayoría de los neopets presentes le observaban con un claro repudio.

Neopets del status de Charles no eran vistas en aquellos lugares comúnmente y en las extrañas situaciones en que ocurría, solo traían consigo problemas.

El joven llegó a la barra, donde el tabernero le esperaba con cierto interés, creyendo que era una buena oportunidad para enriquecerse.

¿Qué gustaría beber, señor?" preguntó el scorchio, sus ojos tenían un siniestro brillo.

La verdad es que no he venido por eso," contestó Charles.

No hay vacantes," interrumpió el tabernero de forma amarga.

El draik suspiró. "Tampoco," prosiguió. "He venido en busca de alguien… Es un asunto de carácter urgente."

Algunos golpes se escucharon a espaldas de Charles, el cual volteó para ver a un numeroso grupo de neopets levantándose de su asiento con notable molestia.

¿Qué buscas aquí?"

Seguramente viene a clausurar el lugar."

Es un policía."

No queremos a gente como tú en nuestro territorio."

Varios gritos se escucharon a través de la habitación a raíz del último comentario del draik. Cada vez el ambiente se tornaba más peligroso y el enojo de cada individuo iba aumentando.

No, no es lo que ustedes creen," Charles intentó tranquilizar al grupo. "No vengo a encarcelar a nadie ni a clausurar el lugar, tan solo busco a alguien. Necesito hablar con esa persona."

Sin embargo, las palabras del joven habían sido opacadas por completo por los gritos de la multitud, la cual caminaba hacia él con intención de agredirlo.

Alguien bajó las escaleras que daban al segundo piso lentamente y todos se silenciaron ante la aparición del sujeto.

¿Qué diablos sucede aquí?" preguntó molesto.

El draik blanco giró la cabeza para ver a aquel a quien todos respetaban; o quizá, aquel a quien temían tanto esperando que fuera capaz de hacerlos entrar en razón.

Bajando de las escaleras se encontraba un kougra halloween de imponente mirada y elegante vestimenta, parecía unos cuantos años más grandes que el draik. Charles lo observaba con curiosidad.

Señor," dijo el tabernero, su voz reflejaba lo intimidado que se sentía por aquel kougra.

Charles sintió un escalofrío al escuchar hablar al tabernero, por un momento sintió el mismo pánico que aquel scorchio.

¿Cuál es el motivo de este caos?" preguntó el sujeto.

Nadie se atrevió a contestar, todos se encontraban invadidos por un gran temor infundido por la imponente figura.

He… He venido en busca de alguien," contestó el draik juntando todo su valor y aproximándose al kougra. "Tengo un mensaje para ese alguien y es importante – extremadamente importante que me escuche."

El kougra lo volteó a ver a los ojos penetrantemente y tras un par de segundos asintió. A consecuencia, el grupo de neopets volvió a tomar asiento y esperaron en silencio a que Charles y este se retiraran.

Sígueme," ordenó el kougra mientras salía del edificio.

El draik obedeció y lo acompañó, ambos caminaron por las calles neovianas en silencio por algunos segundos y se detuvieron a la entrada de un viejo cementerio que resultó bastante familiar para el joven.

Charles Ravencreek," dijo el sujeto. "¿Cierto?"

C-cierto," contestó.

El kougra bajó la vista y se dio la vuelta, dando la cara al draik.

Leí sobre la muerte de tu padre en el Diario Neoviano, tu rostro y el de tu madre aparecían en primera plana. Este es el mismo cementerio donde tu padre fue enterrado, de igual manera, alguien muy cercano a mi fue enterrado aquí hace muchos años," continuó hablando.

¿A qué quiere llegar con esto?"

Sé quien eres, pero tu no sabes quien soy yo," contestó. "Así que lo más indicado sería presentarme. Mi nombre es Uvro Hauntedwood, conde del Bosque Encantado."

El draik abrió los ojos por completo, conocía aquel título: Conde del Bosque Encantado; entonces entendió por qué los neopets de la taberna le temían tanto. Entonces, se dio cuenta que; quizá para su mala fortuna, el guía a quien debía buscar era el neopet que se encontraba frente a él.

Entonces, es usted a quien busco," exclamó Charles retrocediendo algunos pasos sintiendo como se hundía su estómago. "Usted, el conde…"

Una siniestra sonrisa de dibujó en los labios del kougra, mostrando sus afilados dientes, la reacción atemorizada del draik le pareció; de cierta forma, graciosa.

¿Y bien, cuál es ese mensaje tan importante?" preguntó Uvro.

Charles bajó la vista e introdujo su mano en el bolsillo de su saco para sacar el reloj, extendió su brazo y se lo entregó al conde.

El conde arqueó la ceja derecha y tomó el reloj con cierta indiferencia.

Verá, necesito su ayuda para algo," explicó el draik. "Seguramente ha escuchado la leyenda de los guías."

Uvro asintió.

Bueno, sé que le será difícil de creer, pero yo soy el viajero del tiempo y ese reloj me ha mostrado una visión del futuro de Neopia, todo acabará si no tomamos cartas en el asunto. Necesito de usted; el guía del Norte, para encontrar al resto de los guías y al viajero del espacio."

El conde bufó incrédulo a las palabras del draik, pero antes de que dijera algo, las manecillas del reloj volvieron a girar; esta vez en reversa, de manera apresurada.



Capítulo Segundo


Los enemigos son grandes según el miedo que nos producen. No tengas miedo a nadie y no tendrás enemigos.
Francisco García Alve

Un gran destello cegó a ambos neopets mientras el piso se sacudía bruscamente. Ambos bajaron la vista y conforme sus ojos se acostumbraban a los destellos de luz provocados por el apresurado giro del sol, alzaron la vista para entonces ver lo que sucedía a su alrededor.

Los edificios comenzaron a fragmentarse y a desvanecerse pieza por pieza, el suelo pavimentado se fue desvaneciendo, cediendo su lugar al pasto opaco característico del Bosque Encantado, árboles lúgubres comenzaron a aparecer en donde antes había hogares y negocios y la cantidad de lápidas en el cementerio se redujo poco a poco.

Tras varios segundos, el viaje finalizó y el reloj se detuvo tras llevar al draik y al kougra a su destino.

Bosque Encantado – 300 años en el pasado

¿Dónde estamos?" preguntó Uvro intentando mantener el equilibrio.

Aún seguimos en el mismo lugar," contestó Charles. "La pregunta indicada sería, ¿En qué fecha?"

A la distancia, una sombra los observaba frente a una modesta y solitaria lápida entre varios árboles, caminó hacia ellos en silencio.

No pienso seguir tu juego," dijo el conde lanzándole el reloj al joven –quien apenas logro atraparlo– y desenfundando su espada. "Responde de una vez, ¿Dónde estamos?"

El viajero del tiempo y el guía del norte," dijo una voz sombría.

El draik y el kougra voltearon a ver a la figura que se encontraba a unos cuantos pasos de distancia, era un extraño gelert halloween, vestía ropas elegantes y una capa colgaba de su cuello, extendiéndose tras su espalda a unos cuantos centímetros del suelo.

Llegaron justo cuando Ashford dijo que vendrían, parece que no olvidó su promesa," dijo el sujeto mientras se aproximaba, su vista se centraba por completo en Charles como si este se tratara de un viejo amigo, entonces volteó a ver el reloj que llevaba en su mano.

¿Quién es usted?" preguntó el joven.

El gelert esbozó una sonrisa.

Que tonto de mi parte, olvidé presentarme," dijo. "Mi nombre es Ezra Hauntedwood, conde del Bosque Encantado. Quizá me conozcan como el Conde Errante, el Guía del Norte."

Uvro gruñó con ira y blandió su espada contra Ezra, quien le esquivó con facilidad.

¿Cómo osas hacerte pasar por un Hauntedwood y hacerte de mi título?" exclamó el kougra furioso.

¡Oye, viajero!" llamó el gelert. "Pensé que lo convencerías antes de traerlo a esta época, ¿O será que mi descendiente es tan necio y cabeza hueca como yo lo fui con Ashford?"

Uvro, ¡Detente!" suplicó Charles. "Debes creerme, no estamos en nuestro presente. Nos encontramos cientos de años en el pasado y necesitas escuchar a Ezra."

El kougra siguió atacando, entonces, un fuerte golpe metálico se escucho a través del bosque al momento en que el antiguo conde detenía el ataque de Uvro con su propia espada; la cual era idéntica a la del nuevo conde.

Ezra sonrió de manera siniestra mientras ambas espadas se encontraban una contra la otra. Entonces, su espada comenzó a arder en llamas.

Para Charles no había más duda de que, frente a él y Uvro se encontraba el antiguo guía del norte, controlador del fuego.

Capítulo Segundo
El Guía del Norte

El kougra retrocedió de un salto, liberando su espada. Su rostro mostraba una gran incertidumbre.

Aquella espada, parecía ser la misma que él portaba consigo y ese poder sobrenatural que había mostrado le parecía amenazante; aunque el mismo se lo negara.

¿Atemorizado?" preguntó Ezra burlonamente, apagando el fuego de su espada.

Uvro gruñó molesto.

No hay por que temer, no pienso lastimarte" continuó el. "A fin de cuentas, eres mi familiar y él te necesita."

Dicho lo último, fijo su vista en Charles.

El kougra volteó a ver al draik y guardó su espada, finalmente había decidido escuchar lo que aquel sujeto planeaba decirle.

Primero quisiera saber a quienes me estoy dirigiendo," dijo Ezra.

Charles Ravencreek," se presentó el joven.

Uvro Hauntedwood," contestó el conde de manera fría.

Un placer," dijo el gelert halloween. "Ahora bien, ustedes dos vinieron por respuestas y yo se las daré, tan solo pregunten."

¿De qué tenemos que salvar a Neopia?" preguntó Charles. "¿Cuál es ese peligro inminente que amenaza con acabar nuestro mundo?"

Eso es algo que me temo no poder responderte," dijo Ezra, entonces bajó la vista con cierta melancolía. "Si Ashford estuviera aquí, el les diría con toda facilidad."

¿Qué se supone que tendremos que hacer para salvarla entonces?" preguntó Uvro.

Una inteligente pregunta," dijo el antiguo conde con cierto tono fanfarrón. "El mapa que se le ha sido entregado a Charles los guiará por toda Neopia mientras encuentran al resto de los cuatro guías, entonces les llevará hacia el viajero del Espacio.

Cuando todos estén reunidos, el mapa les mostrará la raíz del mal. Tal y como nos guió a nosotros; Ashford, Alice, Isaac, Jerome, Lucas y yo, hacia el hada que amenazaba con destruirlo todo.

Cada uno de ustedes posee una herramienta, vital para que puedan controlar sus habilidades que les han sido concedidos."

¿Y cómo podremos utilizarlas?" preguntó Charles.

Ezra alzó la espada al nivel de su pecho y fuego brotó de esta.

Tan solo concentren su energía en la herramienta y sus pensamientos en aquello que planeen hacer," explicó, "sus herramientas poseen distintos tipos de poderes. Estos surgirán tan pronto y se encuentren con nuevos guías.

Antes de conocerme, Ashford solo podía tener premoniciones, tras conocernos, obtuvo una habilidad para tener regresiones; visiones del pasado, y yo solo podía hacer que de mi espada surgieran llamas. Al encontrarnos con el guía del Oeste, Ashford alentaba el flujo del tiempo. Cuando encontramos al guía del Sur, él podía detenerlo por completo y yo podía hacer surgir fuego. Al encontrar al segundo viajero, su control sobre el tiempo era absoluto y de igual forma, mi control sobre el fuego."

¿Dices que hay más de una habilidad?" preguntó Charles bajando la vista hacia su reloj.

Creo que es hora de que regresen a su propio tiempo," dijo Ezra sonriendo de manera amigable y; al igual que el draik, observo el reloj con cierto interés. "Fue un gusto conocerlos y ver de nuevo a un viejo amigo."

Uvro y Charles intentaron decir algo, pero antes de que pudieran emitir un solo sonido, el reloj comenzó a trabajar y, en cuestión de un instante, estaban de vuelta en el presente.

Neovia - Presente

Ezra…" murmuró el joven, sus ojos mostraban cierta decepción, pues esperaba que le respondieran más preguntas.

Revisa tu mapa," dijo el kougra con firmeza.

El draik sonrió, parecía que al final, el conde había entendido la situación, introdujo su mano en el mapa y mientras lo hacía, una misteriosa figura apareció de la nada y atacó al joven.

El conde logró percatarse de lo sucedido y rápidamente saltó sobre Charles, salvándolo de ser atravesado por una extraña espada.

Frente a ambos neopets, había surgido una criatura cuya identidad les fue totalmente imposible de creer.

Portando una espada de un material oscuro y de bizarra estructura, se encontraba un kougra halloween de apariencia tan solo unos cuantos años menor a la del conde, vestía las mismas prendas que Uvro y poseía una mirada blanquecina y sonrisa grotesca.

¿Quién rayos eres tú?" preguntó el conde levantándose del suelo y empuñando su espada, la cual entonces se prendió en llamas.

Un uni halloween salió de entre las sombras, su rostro mostraba satisfacción ante la reacción de incredulidad de Uvro y el rostro atemorizado de Charles.

Dimitri Hyde," contestó el recién llegado, de sus manos colgaba un extraño artefacto; un atrapa-sueños, el cual estaba rodeado por un aura oscura.

El extraño kougra siguió atacando a Uvro, quien se defendía con su espada y contraatacaba sin acertar. Los ataques del conde eran; de cierta forma, torpes, al igual que sus movimientos al esquivar, sus manos temblaban y su frente estaba empapada en sudor frío.

Miedo," dijo Dimitri. "Que majestuosa sensación, te consume por dentro y te destruye por completo. Lo puedo ver dentro de ti, conde del Bosque Encantado. Tu temor a tu propio pasado y errores acabará con tu vida."

Charles entendió que era lo que sucedía, aquel atrapa-sueños era la clave, aquel uni lo estaba utilizando para traer a la realidad los peores miedos del conde.

Un fuerte golpe se escuchó, el joven draik vio caer al kougra aliado con una mano en el suelo y otra en su estómago y tosiendo. Subió la vista justo a tiempo para percatarse de que la criatura lo atacaría; lo esquivó. Uvro se levantó y siguió peleando, era continuamente golpeado por su copia sin poder hacer más.

El joven cerró sus puños con impotencia, se sentía tan inseguro, tenía miedo de resultar lastimado pero su temor por ver al conde perecer era aún mayor. El joven corrió hacia el conflicto e intentó embestir al monstruo que atacaba a su compañero. Uvro intentó protestar pero era demasiado tarde.

Charles golpeó a falso conde con todas sus fuerzas pero sin el menor efecto. Este tan solo sonrió con mayor placer y lo atacó con su espada. El kougra logró desviar la espada de su enemigo con su propia espada, evitando que lo lastimara de gravedad pero sin poder evitar que su hombro izquierdo resultara herido.

El draik gimió de dolor, la criatura se preparó para acabar con él pero antes de poder hacer cualquier cosa, la espada de Uvro atravesó su tórax y desapareció en una nube espesa de humo.

Ambos neopets sonrieron con satisfacción al ver que habían acabado con aquella criatura. El joven se llevó la mano al hombro, del cual salía un poco de sangre; aunque no demasiada. Se sintió aliviado al ver que no era algo tan grave.

Uvro corrió hacia el uni; cuyo artefacto había perdido aquella aura que lo rodeaba, y blandió su espada en contra de él. El sujeto logró esquivarlo pero fue envestido por Charles.

Dimitri estaba en el suelo y se retorció para liberarse del draik, en cuanto se liberó intentó tomar su atrapa-sueños; el cual había caído a algunos centímetros de distancia de él pero el conde lo destruyó con su espada.

El objeto explotó, emitiendo un fuerte rayo de luz que se elevó al cielo y cegó a Uvro y Charles, cuando recobraron la visibilidad, el uni había desaparecido.

El conde suspiró; una mezcla de alivio y frustración porque el oponente había huido, caminó hacia Charles y le extendió la mano, sonriendo con aprobación.

Gran trabajo," dijo.

Muchas gracias," respondió el draik tomando su mano y levantándose.

Mientras volvía a ponerse de pie, se preguntaba el por qué de la reputación de aquel sujeto que; a pesar de todo, había resultado ser bastante agradable.

El reloj del joven resplandeció y ante los ojos de Charles se presentaron un conjunto de imágenes terribles: sangre, destrucción, fuego, muerte. Todas ellas, una visión del pasado del kougra; era una regresión –como la había llamado Ezra.

Bosque Encantado – 300 años en el pasado

Ezra Hauntedwood vio partir al kougra y al draik poco a poco, desvaneciéndose ante sus ojos.

El gelert dejó salir una lágrima y sonrió melancólicamente. Caminó con lentitud de vuelta a la lápida donde antes se encontraba, la observó con orgullo; puesto a que aquel que se encontraba descansando ahí había dado su vida por salvar su mundo.

Tallado en la lápida, rodeado por algunas flores silvestres que habían dejado sus amigos cercanos, estaba escrito su nombre.

Ashford Ravencreek.




Capítulo Tercero


Nadie puede librar a los hombres del dolor, pero le será perdonado a aquel que haga renacer en ellos el valor para soportarlo.
Selma Lagerlof

Bosque Encantado – Presente

El silencio era casi absoluto, la neblina cubría la mayor parte del suelo y era necesario caminar con cuidado; levantando los pies hasta donde les era posible, para evitar tropezar con las raíces muertas de los árboles, rocas o cualquier petpet espeluznante que caminara por ahí.

Charles y Uvro habían viajado en silencio por un par de horas desde Neovia. El kougra se había rendido de intentar que el draik le explicara con exactitud que había visto sobre su pasado y se temía lo peor, pues este no respondía.

Por última vez, Charles," exclamó el conde. "¿Qué viste de mi pasado?"

El joven negó con la cabeza, en sus manos aún se encontraba el mapa; que había consultado para conocer el nuevo destino, unas cuantas lágrimas corrían por sus mejillas.

Cosas terribles," contestó finalmente. "No… no quiero hablar de eso."

Pero debemos hablar de ello," contestó Uvro un tanto irritado. "Te has entrometido en los asuntos que busco dejar tras de mí, viendo solo lo peor de mi pasado, juzgándome a raíz de ello y ni siquiera me permites explicarte lo que realmente sucedió."

El draik suspiró y limpió sus lágrimas, alentó el paso para colocarse al lado del kougra mientras este comenzaba a narrar su historia.

Desde tiempos inmemorables," comenzó a narrar Uvro, "la familia Hauntedwood ha gobernado el Bosque Encantado, buscando que la paz permanezca en estas tierras, evitar los conflictos que puedan traer dolor a nuestro pueblo.

Desde sus inicios, el puesto de conde ha pasado de generación a generación al primogénito; el primer hijo en nacer, así se evitarían disputas por el poder o luchas entre la misma familia.

Mi hermano Zhadeck fue el primer hijo de mis padres en nacer, siendo yo el segundo. A consecuencia de esto, él fue nombrado el futuro sucesor de mi padre, fue entrenado por él diariamente para que aprendiera bien el estilo de esgrima propio de los Hauntedwood.

Por otra parte, yo pasaba la mayor parte del tiempo con nuestra madre, quien buscaba enseñarme a ser un neopet honesto en base al amor que tenía por mí. Sin embargo, mi padre fue todo lo contrario conmigo, sembró en mí una sed de sangre y de poder buscando que fuera un neopet fuerte que sirviera como protección para mi hermano.

Mi hermano era muy unido conmigo, buscaba siempre mi consejo para los problemas que tenía con nuestro padre pues solía ser un poco más sabio. Noche tras noche escuchaba lo presionado que se sentía por tener que ser el próximo conde y lo duro que era nuestro padre con él.

Ideé un plan para acabar con él, me tomó un par de años. Primero arruiné su reputación ante nuestro padre con ayuda de la tribu de hombres lupe del Bosque Encantado, provocando que fallara ante mi padre en una gran prueba que se le había sido encomendada. Después, hice un trato con Jhudora para acabar con la vida de Zhadeck cuando este se torno en el nuevo conde.

Obtuve lo que tanto quería, tenía todo el poder sobre el Bosque Encantado pero no me era suficiente. Acabé con varias familias, sin tener compasión por niños o mujeres, ricos o pobres. Traje tanta destrucción a estas tierras, el poder me había cegado, había robado mi cordura.

Finalmente, un hada del bosque me detuvo, trayendo de vuelta a la superficie el amor de mi madre y los valores que había sembrado en mí. Ese día fue cuando perdí la piel de mis alas.

Apenas sobreviví y me dí cuenta de los errores que había cometido; abrí los ojos. Fue entonces cuando decidí remendarlos."

Charles volteó a ver las alas de Uvro, que se encontraban ocultas bajo el saco del conde, apenas asomando parte de ellas. No eran más que huesos. El silencio reinó por varios segundos mientras los dos neopets seguían su camino.

Lo…" musitó el joven. "Lo siento tanto. No debí juzgarte por tu pasado."

Uvro tenía la vista baja, su rostro hacía ver lo mucho que le dolía traer de vuelta al presente aquellos recuerdos, reviviendo a aquellas personas del pasado.

Entonces el kougra se detuvo y alzó la vista. Charles volteó a ver hacia enfrente –había estado observando fijamente al conde mientras relataba su historia– y se sorprendió al ver lo que se encontraba a la distancia.

Llegamos," dijo Uvro sonriendo modestamente, sus ojos aún reflejaban cierta melancolía.

Charles tuvo la misma reacción que su acompañante. En su interior había una bizarra mezcla de sentimientos.

Frente a ellos se extendía una maravillosa vista de Shenkuu.

Capítulo Tercero
La Hechicera Dolida

Los dos neopets habían cruzado hacia las numerosas y enormes montañas que formaban la tierra de Shenkuu a través de una pequeña balsa que un anciano lenny condujo con tranquilidad hacia la montaña más baja que conectaba con el resto de las montañas; unidas por cientos de puentes de madera.

¿A dónde debemos ir?" preguntó Uvro.

Charles volvió a revisar el mapa; la imagen de la vista completa de Shenkuu se había desvanecido de manera inexplicable para ser reemplazada por una imagen del templo de la luna.

Tendremos que ir al templo de la luna," contestó el draik, volviendo a guardar el mapa en su bolsillo.

El conde buscó con la vista la ubicación del templo y al encontrarlo buscó los puentes que los llevarían a su destino. Hizo una seña para que el joven le siguiera mientras comenzaba a caminar hacia él.

Charles obedeció, ambos neopets caminaron por varios segundos a través de Shenkuu. Era difícil para el draik mantenerse concentrado pues nunca antes había salido de Neovia y en cada montaña podía ver algo nuevo: las vestimentas típicas de Shenkuu, la comida, juegos pirotécnicos, libros, comercios.

Tras varios minutos de caminata, llegaron al último puente; este era aún más largo y ancho que los demás. Ambos caminaban con ligera prisa, invadidos por la curiosidad de conocer al nuevo guía.

Los dos neopets se detuvieron frente a los portones que dirigían al interior del templo, Charles tragó saliva y llenándose de valor, abrió las puertas.

El interior era bastante bello, el piso era de bambú, las paredes rojas estaban decoradas con diseños característicos de Shenkuu y las puertas eran de fino papel. Del techo colgaban varias lámparas de papel y sobre las mesas había toda clase de figuras de porcelana en forma de distintos petpets.

Un grarrl azul con armadura y lanza en manos se colocó justo al frente de Uvro y Charles, evitando que pasaran.

¿A dónde creen que van?" preguntó.

Charles alzó la vista hacia la cara del guardia, abrió su boca para responder pero fue interrumpido por una gentil y rasposa voz que venía del interior del edificio, tras el guardia.

Déjalos pasar, Ayden, tan solo son un par de turistas que quieren conocer el templo."

El grarrl rodó los ojos y gruñó molesto, se dio la vuelta y se recorrió a la derecha para dejar pasar a los visitantes. Frente a la entrada; a unos pocos metros de distancia, se encontraba un viejo gnorbu.

Muchas gracias," dijo Charles mientras entraba al lugar, seguido por el conde.

No hay problema," contestó el anciano. "Disculpen a Ayden pero no suele confiar en los visitantes del templo."

Maestro, debe recordar que en circunstancias como estas no podemos darnos el lujo de…" dijo Ayden, quien calló al ser reprochado con la mirada por el anciano.

¿Desean que los guíe a través del templo para que lo conozcan a detalle?" preguntó el maestro.

Sería todo un placer pero…" titubeó Charles.

¿Pero qué?" preguntó el guardia preparando su lanza.

Hemos venido por el guía del Oeste," contestó Uvro bruscamente.

El grarrl se dispuso a atacar a ambos pero el gnorbu hizo una seña con la mano para que no se precipitara.

¿Cómo saben de su existencia y por qué supones que está aquí?" preguntó el anciano.

El mapa que dejó mi padre nos guió hasta aquí," contestó el draik. "Hemos venido en su búsqueda porque somos el viajero del tiempo y el guía del Norte."

Ante la mención de dichos títulos, el guardia rápidamente bajó la lanza al suelo e hizo una reverencia, el gnorbu solamente sonrió e inclinó el rostro.

Es un gusto tenerlos a ambos aquí," dijo el gnorbu alzando de nuevo el rostro. "No hay tiempo que perder, les llevaré con la guía del Oeste."

El anciano se dio la vuelta y caminó con cierta rapidez hacia un pasillo; seguido por el draik, el kougra y el grarrl. Se detuvo ante una pared de papel y la deslizó hacia la derecha, abriendo paso hacia unas escaleras doradas que se alzaban en espiral.

El maestro gnorbu, Charles y Uvro subieron por las escaleras mientras el grarrl volvía a ocultar las escaleras y volvía a la entrada del templo.

Los tres neopets subieron por las escaleras y se detuvieron ante una desviación que los llevaba a una pequeña puerta de madera. El maestro la abrió y los tres entraron.

Maestro, que bueno verle" saludó una eyrie gris vestida con un bello vestido shenkuuniano que se encontraba leyendo un grueso libro frente a una pequeña mesa de madera donde reposaba una taza de té; la cual emanaba aún un poco de vapor. Esta volteó a ver a los dos visitantes y frunció el ceño con cierta incomodidad. "¿Quiénes son ellos?"

Emberas," dijo el gnorbu con gozo. "El día que tanto hemos esperado finalmente llegó. Ellos vienen en busca de ti."

La eyrie los observó con detenimiento y volvió a su libro.

No iré con ellos," contestó Emberas firmemente. "¿Cómo sabré si lo que dicen es verdad?"

¿Qué quieres decir, Emberas?" preguntó el viejo gnorbu.

Que no confío en ellos," contestó la eyrie. "No los conozco; maestro, y dudo que usted los conozca. No sabemos si ellos son quienes dicen ser y; si lo fueran, ¿Cómo sabremos que son capaces de cumplir con la labor que les fue encomendada?"

Uvro sonrió con cierto placer y desenfundó su espada, cubriéndola en fuego.

Conozco la forma más sencilla de mostrarte quien soy y que tan capaz soy," exclamó el kougra.

La eyrie negó con la cabeza.

Si alguien ha de mostrármelo," hizo una pausa y señaló a Charles. "Es él".


Capítulo Cuarto


Nadie envejece por vivir años, sino por abandonar sus ideales. Eres tan joven como lo sea tu fe, tu confianza en ti mismo, tu esperanza. Eres tan viejo como tu temor, tus dudas, tu desesperanza.
Douglas MacArthur

Shenkuu – 5 años en el pasado

El sol brillaba con fuerza y el viento soplaba gentilmente, en las calles de Shenkuu se escuchaban las voces de distintos comerciantes mezclados con las de los habitantes y los gritos de los niños. En el aire podía olerse la comida recién preparada en los hogares y negocios que había distribuidos por la ciudad.

Una eyrie gris corría a través de los puentes que conectaban a la ciudad en dirección al puerto donde los barcos despegaban cada mañana. Llevaba las alas cubiertas con vendas y en sus manos tenía una cruel nota que había recibido por parte del korbat que alguna vez le había amado.

Quería volar, así llegaría antes de que partiera; estaba segura de ello, y podría convencer a su amado de permanecer a su lado, de no abandonarla. Si tan solo pudiera iniciar el vuelo como antes solía hacerlo…

Su respiración era agitada, sus piernas dolían y también su pecho pero ignoró esto y continuó hasta llegar al puerto, pero era demasiado tarde. El barco que había abordado su amante había despegado en dirección a un lugar lejano; no sabía con certeza a donde, un lugar donde ella no podría ver su apuesto rostro jamás.

Agitó sus débiles alas, los vendajes se rasgaron y su cuerpo fue invadido por un profundo dolor que le rogaba a la mujer para que desistiera de lo que estaba a punto de hacer.

Alzó el vuelo, ignorando aquel desgarrador dolor e intentó alcanzar a aquel barco. Lágrimas inundaban sus ojos; nublando su vista, las plumas de sus alas caían numerosas como gotas de lluvia; una lluvia que era fácilmente halada por las corrientes de aire.

Finalmente desistió, intentaba frenar su caída pero le era imposible, calló al suelo violentamente y un agonizante grito de dolor surgió de sus fauces, un grito provocado, no solo por sus alas rotas, sino también por su corazón roto.

Capítulo Cuarto
La Guía del Oeste"

Shenkuu – Presente

Los cuatro neopets: Charles, Uvro, el maestro gnorbu y Emberas habían salido del templo al jardín posterior, en el centro del cual; rodeado por numerosas flores de distintos tamaños y bellos colores y cerezos cuyo follaje lucía de un tono gentil de rosa, había una extensa arena de combate.

La eyrie se había colocado en un extremo de este y ahora esperaba a que el draik asumiera su posición al lado contrario.

Tengo miedo," admitió el joven al conde. "Jamás he peleado contra alguien y mi habilidad con el control del tiempo no es ofensiva en lo absoluto."

Uvro rió ligeramente.

No hay por que temer," dijo. "El viento tampoco es una habilidad ofensiva. Tan solo servirá para repeler cualquier ataque que tu lances que; en este caso, sería ninguno. Creo que este reto consiste principalmente en astucia."

Charles suspiró desanimado, caminó hacia su posición y esperó a que el anciano diera las indicaciones.

En este reto, ambos tendrán que usar sus habilidades para derribar a su oponente y lograr que salga de la plataforma," anunció el anciano; ante lo cual Charles tragó saliva y Uvro maldijo entre dientes. "No se permitirá el uso de armas, alzar el vuelo ni la intromisión de personas ajenas a la batalla. Ahora bien, establecidas estas normas… ¡Comienza el duelo!"

Esto será tan sencillo," alardeó Emberas, sacando de sus bolsillos un par de abanicos.

El joven observó ambos artefactos, seguramente eran sus herramientas. Supuso que ella debía saber como utilizarlos si es que estaba conciente de ser la guía del Oeste.

Charles tomó su reloj y se preparó para prevenir cualquier ataque, el objeto brillo y vio la futura táctica de su oponente.

La eyrie agitó uno de los abanicos en dirección al draik y una fuerte corriente de aire sopló en su contra.

El draik la esquivó con facilidad y el reloj volvió a mostrarle el futuro ataque de su contrincante, permitiéndole salir librado por segunda vez.

Emberas sonrió.

Bien jugado," admitió. "Ver el futuro te advierte de cada táctica que planee utilizar pero… a veces una advertencia no es suficiente."

Dicho esto, el reloj del joven volvió a advertirle del futuro y tal como había anunciado la eyrie, supo que no habría forma de escapar de lo que estaba por venir.

La eyrie lanzó dos corrientes de aire lo suficientemente fuertes para cubrir toda la arena. Charles se agachó y cubrió su rostro, intentó aferrarse al piso pero las corrientes eran muy fuertes para él y lo jalaron con tal fuerza que casi lo derribaban al exterior del área de pelea. Cuando el ambiente se despejó, alzó la vista y se puso de pie, corrió hacia su oponente intentando ganar algo de distancia antes de que llegara otra corriente.

El aire chocó contra su cuerpo mientras otra corriente le era lanzada. Siguió corriendo con odas sus fuerzas pero le era inútil, pues seguía siendo llevado por los ataques de Emberas.

Sus piernas estaban cansadas y le era algo complicado respirar.

¡Charles, recuerda lo que dijo Ezra de tus habilidades!" exclamó Uvro temiendo que su compañero fuera derrotado.

El joven recordó, la guía del Oeste estaba ante ellos, quizá sus habilidades habían mejorado como el antiguo guía del Norte había mencionado.

Emberas rió con cierta crueldad, su joven contrincante estaba perdido, tan solo era cuestión de enviar otro ataque.

Volvió a agitar sus abanicos y una corriente aún más fuerte que las anteriores sopló. Charles concentró toda su energía y atención en el reloj y el flujo del tiempo se frenó ligeramente.

El ambiente tomó un tono surrealista: el viento parecía haberse detenido, las flores de los cerezos que antes caían al suelo en gran cantidad ahora flotaban en el aire por largos periodos cayendo aún más lento de lo normal, las corrientes que habían sido lanzadas hacia el draik ahora acariciaban sus mejillas con gentileza.

Charles caminó con inseguridad a través del campo de batalla. Los ojos de su contrincante se abrieron impresionados con gran lentitud, parecían intentar seguirle pero les era imposible alcanzarle.

Se detuvo frente a Emberas y retiró los abanicos de sus manos con cierta dificultad, dudó por algunos segundos si debía derribar a la mujer, no se sentía cómodo haciendo esta a una dama. Finalmente juntó el valor y dio un pequeño empujón aparentemente lo suficientemente fuerte para sacarle de la arena.

El flujo del tiempo se restauró, Emberas cayó al exterior de la arena y Charles suspiró aliviado. El viejo gnorbu caminó hacia su alumna tan pronto como su edad le permitía y Uvro caminó tranquilamente hacia su compañero.

La eyrie se puso de pie, gruñó frustrada al perder el conflicto y entonces dio un profundo respiro y extendió la mano a Charles, tras dar un par de pasos hacia este.

El joven sonrió y sacudió la mano de la mujer, entonces le devolvió sus abanicos.

Cuenta conmigo," dijo la mujer. "Has demostrado tu capacidad, viajero del tiempo."

El reloj de bolsillo fue arrancado de las manos de Charles de manera repentina y ante los ojos de los presentes comenzó a desvanecerse lentamente.

El draik corrió hacia su herramienta e intento atraparla mas esta se apartó. Una cruel risa se escuchó a unos pasos de distancia al ver como Charles casi tropezaba.

¿Qué sucede?" exclamó Uvro.

Es un desorientador," dijo Emberas. "Tal y como los guías tenemos la encomienda de proteger y guiar a los viajeros, los desorientadores buscan acabar con ellos."

El joven recordó a Dimitri; el uni halloween al que él y el conde habían enfrentado.

Ya hemos tenido un encuentro con uno de ellos," dijo el draik.

El kougra desenfundó su espada, cubriéndola en fuego, la eyrie desplegó sus abanicos y se preparó a atacar.

¿Acaso creen ustedes que me pueden vencerme a mi; Dorian Swift, sin siquiera poder verme?" cuestionó una aguda voz.

El maestro gnorbu tomó a Charles de la muñeca e intentó guiarlo de vuelta al interior del templo para mantenerse seguros durante el transcurso de la batalla que se estaba a punto de librar, pero fue derribado por la misteriosa criatura.

No crean que ustedes dos podrán escapar de mi fácilmente," amenazó.

Emberas y Uvro corrieron hacia el anciano y el joven draik, se colocaron de manera que pudieran cubrir a aquellos que se encontraban indefensos.

Eres un cobarde," acusó la mujer. "Atacas a un anciano indefenso y ni siquiera eres capaz de dar la cara."

Uvro sintió un golpe en el costado derecho y blandió su espada en dicha dirección sin éxito alguno. De igual manera Emberas, que al sentir como era golpeada lanzó un hechizo al vacío.

La misma situación se repetía de manera constante, parecía que de no idear alguna forma de atacar aquello que no se podía ver el enemigo ganaría.

El rostro de la eyrie se iluminó de repente.

Acérquense más a mí," ordenó. "Tengo una idea y por su seguridad es necesario que no se alejen demasiado."

Dicho esto y mientras los neopets obedecían sus indicaciones, comenzó a agitar sus abanicos violentamente, dando círculos alrededor de su persona.

El viento comenzó a girar en torno a los cuatro neopets, de manera tan salvaje que los árboles perdían todas sus hojas y el agua de los estanques; distribuidos a lo largo del jardín, salía de su lugar, algunas flores fueron arrancadas del suelo desde la raíz y entonces, un gran golpe se escuchó en una pared.

El ambiente se tranquilizó y todos corrieron hacia el origen de aquel ruido: sobre el verde pasto del jardín y frente a la pared, comenzó a aparecer ante los ojos del pequeño grupo un grotesco hissi fantasma, alrededor de su cuello llevaba un collar; un cristal transparente, con un aura oscura rodeándole y en su mano izquierda llevaba el reloj de Charles.

Emberas tomó ambos objetos, devolviendo el segundo a su dueño y posteriormente rompiendo en manos el primero.

Al igual que con Dimitri, un fuerte rayo de luz fue disparado hacia el cielo al romperse su herramienta, cegando temporalmente a los presentes.

El draik frotó sus ojos con gentileza, unas cuantas lágrimas humedecieron sus ojos. Tras limpiarlas y retirar sus manos, abrió los ojos, los cuales se tardaron unos cuantos segundos en recuperar la vista.

El joven alzó su reloj y lo observó detenidamente y con alivio; se convenció de que debía ser más cuidadoso con su herramienta, perderla significaría perder toda esperanza contra aquello que amenazaba a Neopia.

Parece ser que finalmente nos libramos de otro de ellos," exclamó Charles en tono optimista.

La eyrie lo volteó a ver con rostro lúgubre.

No hemos acabado aún con él," dijo. "Solo hemos ganado algo de tiempo mientras terminamos nuestra búsqueda por los demás guías.




Capítulo Quinto


La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre; pero el oro no apaga jamás la avaricia.
Plutarco

El piso de madera del puerto de despegue crujía con cada paso que daban sobre este en dirección al barco que estaba próximo a despegar en dirección al Desierto Perdido; guiado por el mapa del joven draik.

Lo extrañaré tanto, maestro," dijo Emberas al detenerse frente al Rectôris; el barco que ella y sus acompañantes estaban a punto de abordar. Abrazó al viejo gnorbu, suspiró y lo soltó. Caminó hacia Ayden y de igual manera lo abrazo. "Igual te extrañaré a ti. Ambos han sido mi familia por tantos años."

Nosotros también te extrañaremos, pero tienes un destino que cumplir," dijo el anciano. "Estoy muy orgulloso de ti."

Gracias de nuevo por conseguir este barco para que nos llevara en busca de los otros guías y el viajero," dijo Charles sacudiendo la mano del maestro.

Fue un placer conocerlos," dijo Uvro. Sacudiendo entonces la mano del grarrl. "Cuídalo muy bien."

El guardia sintió.

Los tres neopets subieron al barco y mientras se despedían a través de gritos y señas el barco despegó, partiendo de Shenkuu. Cuando sus amigos se tornaron en tan sólo un par de puntos a la distancia Charles volteó a ver a la hechicera.

Emberas," dijo Charles. "Quisiera saber, ¿Cómo sabes tanto de los guías?"

La eyrie sonrió orgullosa, el pelaje de su rostro se erizó ligeramente, al igual que el plumaje de sus alas.

Desde pequeña viví con el maestro," comenzó a narrar la eyrie. "Tu sabes lo sabio que es y los grandes conocimientos espirituales que él posee. Cuando nos conocimos él supo con claridad que yo había sido elegida; o más bien, me fue encomendado el cargo de guía del Oeste.

El maestro entonces comenzó a educarme como tal, en base a unos diarios antiguos dejados atrás por la guía anterior del Oeste. Él me enseñó a todo detalle lo que ocurrió con los viajeros y guías originales, sus obstáculos, sus pasados…" hizo una pausa. "Todo excepto lo que sucedió al final de la travesía. El maestro insistía en que no me correspondía saberlo.

Lo que sé, es que todos somos descendientes sanguíneos de los guías y viajeros originales y que no seremos los últimos en cumplir con esta comisión. Sé que el viaje que realizaremos estará lleno de peligros y sacrificios, que tendremos que lidiar con nuestros demonios internos; nuestros pasados, e imponentes enemigos. Aquel que enfrentamos; Dorian, es el más débil de todos.

Respecto a la amenaza que enfrentamos, me es desconocida, según los diarios, el mal no es siempre el mismo, siempre cambia de rostro."

Charles y Uvro escucharon pacientemente a la hechicera mientras salían de Shenkuu y se dirigían a un futuro incierto a su lado, conversaron a lo largo del viaje, contemplando los bellos paisajes que encontraban a su paso.

Las horas transcurrieron y el sol se ocultó, revelando tras de sí el manto nocturno. La luna brillaba con intensidad y las estrellas por igual.

El paisaje del Desierto Perdido lucía realmente sereno y el clima se había tornado frío; pues al tratarse de un desierto las noches eran más frías de no normal.

El barco aterrizó a la mitad del desierto, entre Qasala y Sakhmet. Había sido un brusco impacto y la mayoría de los tripulantes habían caído al suelo al no poder mantener el equilibrio.

Tras recuperarse del golpe que había sufrido al caer sobre su espalda, Charles se levantó y junto con Emberas y Uvro, bajó del barco.

Revisa el mapa," indicó el conde en cuanto bajó.

No es necesario que lo menciones," dijo el joven en un tono sereno.

El draik retiró el mapa de su bolsillo y lo extendió a la vista de todos.

No veo nada," dijo Emberas confundida.

¿Qué dices?" preguntó el joven observando el mapa atónito. "El mapa claramente muestra a Qasala."

Lamento decirte que te equivocas," confesó el kougra, siendo la primera vez que él daba un vistazo al mapa de su compañero. "Yo solo veo arrugas en ese viejo trozo de papel."

Ya entiendo," dijo el draik. "A eso se refería mi padre con que solo yo podría descifrar el mapa."

Debió ser hecho con magia muy poderosa," comentó la eyrie gris.

¿Qué mas da?" se quejó Uvro. "No tenemos tiempo que perder, vayamos a Qasala.

Capítulo Quinto
El Ladrón Codicioso"

Sakhmet – 15 años en el pasado

Hermano," llamó una débil y quebradiza voz. Tengo mucha hambre, ¿Cuándo volverán mamá y papá?"

Un lupe azul acariciaba la cabellera de su hermana; una kyrii roja, intentando consolarla.

No lo sé," contestó el mayor. "No se cuando volverán."

Me duele mucho el estómago," se lamentó la pequeña. "Quisiera que volvieran pronto con un poco de comida."

El lupe se levantó y recostó la cabeza de su hermana en el suelo.

Iré por algo de comer," dijo. "No tardaré mucho."

La pequeña sonrió esperanzada.

Gracias."

El joven de apenas trece años caminó por las calles de la ciudad. Sentía un gran rencor y miedo, pues sus padres los habían abandonado a su suerte a él y a su hermana dejándole nada más que una vieja daga. Temía decirle la verdad a la pequeña neopet.

Temía también por sus vidas, no habían probado bocado en días y parecía que la vida de su hermana se extinguiría en tan solo cuestión de segundos tal como una vela en una noche ventosa.

Caminó hacia una tienda con cautela, armándose con valor tomó varias frutas y salió corriendo, esquivando a cada persona que se cruzaba en su camino. El comerciante; un elephante desierto, corrió tras él mas sus esfuerzos fueron en vano.

Finalmente volvió con su hermana, intentó hablarle y no hubo respuesta. La sacudió gentilmente y finalmente esta despertó, se había quedado dormida con todo aquel cansancio que sentía.

El lupe suspiró con alivio mientras le cedía la comida que había logrado llevarse.

Te juro hermana," dijo en sus adentros. "Que cuidaré de ti todos los días y que tarde o temprano, ambos obtendremos aquello que merecemos.

Qasala – Presente

El ladrón codicioso," dijo Emberas mientras caminaban a través de las calles de Qasala. "Controlador del elemento tierra."

¿Acaso tu mapa no muestra donde encontrarlo?" preguntó Uvro.

No," contestó Charles. "Cambia constantemente y nunca logra mostrar una imagen completa."

Debe estar en movimiento," supuso la eyrie. "Seguro tendremos que esperar a que se mantenga en un mismo lugar."

¿Esperar?" preguntó el draik doblando el mapa. "Pero no tenemos tiempo para eso."

¿Cuándo fue la última vez que durmieron?" preguntó la hechicera.

En el barco descansamos un par de horas," contestó el kougra.

Un par de horas no es suficiente," objetó Emberas. "Si queremos encontrar a los otros dos guías, al viajero y vencer los obstáculos que se nos presenten, debemos descansar."

El conde estaba a punto de negarse pero el joven lo detuvo.

Tienes razón," dijo. "Hemos viajado varias horas y combatido contra un par de enemigos sin descansar."

Busquemos alguna posada," propuso Emberas.

Los tres neopets caminaron a través de Qasala, buscando atentamente un lugar en donde pudieran dormir y prepararse para el día venidero.

Finalmente encontraron un edificio donde podrían dormir y mientras entraban, una sombra los observaba a la distancia, atraído por las inusuales vestimentas de aquel grupo; supuso que debía tratarse de viajeros y con suerte, estos viajeros llevarían consigo mucho dinero.

Charles caminó hacia el recepcionista y pidió tres habitaciones; una para cada uno, pagó la noche y los tres subieron a sus respectivas habitaciones.

El draik abrió la puerta y entró a su habitación, tomó asiento en la única cama y suspiró agotado.

Será mejor que duerma pronto, así podremos continuar con el viaje a primera hora," pensó el joven accediendo a lo que él mismo se propuso.

Charles se quitó el abrigo que llevaba puesto y los zapatos, se recostó en la cama y cerró los ojos. Los minutos avanzaron de manera perezosa, la luz de la luna se colaba a través de la ventana; parecía que las estrellas esperaban pacientemente a que el día terminara mientras emitían su destello.

Finalmente, los tres neopets cayeron dormidos y entonces, granos de arena comenzaron a colarse en la habitación de cada uno de los viajeros a través de las ventanas.

Sutilmente, la arena cubrió a los tres neopets y antes de que se percataran de esto, se endureció, manteniéndolos atrapados en una tumba de arena de donde solo sobresalían sus rostros.

Los neopets abrieron los ojos instantáneamente, al sentir como el peso de aquel bloque que los había atrapado los sofocaba. Era demasiado difícil respirar con tanto peso sobre su pecho.

La silueta de un lupe entró a cada habitación: comenzando con la habitación de Emberas, tomando de esta algunas joyas y un par de abanicos que reposaban en una pequeña mesita de madera mientras la hechicera le cuestionaba cuales eran sus intenciones; continuó con la habitación de Uvro, en donde obtuvo tan sólo una espada e insultos por parte del conde; y finalmente entró a la habitación de Charles donde encontró un lujoso abrigo, en cuyos bolsillos se hallaban varios neopuntos, un reloj de bolsillo y un viejo trozo de papel –que tiró al suelo al creerlo inútil – mientras el joven intentaba disuadirlo de robar aquel reloj.

Tras varios minutos de haber partido el ladrón, mientras cada neopet forcejeaba para liberarse; la arena perdió firmeza, esparciéndose a lo largo de la habitación.

Los viajeros se pusieron de pie, sacudiéndose la arena del cuerpo, cada uno salió de su respectiva habitación a toda prisa, encontrándose con sus compañeros.

No lo dudaron un segundo y, con el mapa de Charles en mano, salieron del edificio en busca de aquel sujeto que; se temían, se tratara del tercer guía, el Guía del Sur.




Capítulo Sexto


La primera y más elevada ambición que pueda tener un hombre es la de cumplir con su deber y la de gobernar su alma, que es su verdadero reino.
John Lubbock

Neovia – 10 años en el pasado

¿Podrías contarmela otra vez, papá?" insistió Charles.

Su padre lo observó con cierto desacuerdo pero accedió finalmente.

Una última vez y entonces apagaré la luz," contestó Orson Ravencreek, el padre del pequeño draik.

¡Si!" festejó el niño preparándose para oír una vez más su relato favorito.

Hace muchos años, Neopia estaba dividida en cuatro tierras. Un viajero del tiempo y otro del espacio vinieron desde un futuro y un lugar desconocidos respectivamente, puesto que ambos estaban concientes de que un temible mal se aproximaba.

Al hallarse en un lugar desconocido, los viajeros se dieron cuenta de que necesitarían de la guía de un representante de cada tierra para que combatieran a su lado utilizando las herramientas que ellos habían forjado y que les permitiría controlar los cuatro elementos.

Así se unieron cuatro guías; de la tierra del Norte, el conde errante que con su espada era capz de controlar el fuego; de la tierra del Oeste, una hechicera dolida que con sus abanicos podía controlar las corrientes de aire; del Sur, que gracias a su daga controlaba la tierra; y finalmente, del Este, cuyo bastón le otorgaba control sobre el agua.

Por su parte, el viajero del tiempo podía controlar el flujo de este con ayuda de su reloj de bolsillo y el viajero del espacio manipulaba el mismo a voluntad propia con ayuda de su brújula.

Los seis neopets recorrieron Neopia enfrentando a distintos enemigos y finalmente combatieron contra una poderosa hada oscura que amenazaba con tomar control absoluto de Neopia y sus habitantes.

Entonces, tras una violenta batalla…"

El nimmo se detuvo por un segundo, sus rostro hacia notar que había estado a punto de decir algo que preferiría callar.

Los guías debilitaron al hada lo suficiente para que, los viajeros del tiempo y del espacio pudieran desterrarla a una dimensión de donde jamás podría escapar.

La paz regresó a Neopia, los héroes fueron premiados por su gran valentía y siguieron con su vida, poco a poco sus vidas se extinguieron al pasar de los años, pero no sin antes hacer una promesa.

Cuando el peligro aceche a nuestro mundo, los cuatro guías: norte, oeste, sur y este; volverán por los dos viajeros del tiempo y el espacio para reestablecer el equilibrio con ayuda de las armas y dones que les han sido concedidos.

Capítulo Sexto
El Guía del Sur

Qasala – Presente

No te detengas por mí, vuela y atrapa a ese canalla," insistió Uvro para que Charles alzara el vuelo junto con Emberas para encontrar al ladrón.

El joven accedió finalmente y alzó el vuelo, reuniéndose con la hechicera para encontrar juntos a aquel que se había llevado todas sus posesiones.

Finalmente, el mapa dejó de cambiar de imagen a imagen y se limitó a mostrar un viejo edificio del que tan solo quedaban ruinas.

Al divisar el lugar, ambos neopets comenzaron a bajar poco a poco y aterrizaron en las ruinas, donde reinaban el silencio y la oscuridad.

¿Ves a alguien?" preguntó el draik siendo bruscamente silenciado por la eyrie.

La mujer recitó un par de palabras en un susurro inaudible; un hechizo, y sus ojos se iluminaron con una extraña tonalidad turquesa. Tomó entonces a su compañero de la muñeca y caminó varios pasos hacia un hueco en el suelo.

Ambos neopets se aventuraron al interior, frenando la caída con la ayuda de sus alas.

Sabemos que estás aquí," exclamó Emberas. "No te servirá esconderte."

El suelo bajo los pies de ambos neopets se sacudió estrepitosamente, el suelo comenzó a fragmentarse y sin dudarlo, Charles y su compañera alzaron el vuelo mientras la tierra se abría dando lugar a un extenso hueco, al lado del cual aterrizaron.

Un gruñido se escuchó a la distancia, el ladrón se notaba molesto al haber olvidado que se enfrentaba a dos neopets voladores.

No buscamos problemas," dijo el joven. "Solo intentamos hablar contigo de un asunto urgente."

Y que nos regreses nuestras pertenencias," agregó la hechicera, Charles le hizo una seña con la mano para indicarle que no era necesario mencionar aquello.

¿Qué tendría que hablar con ustedes?" preguntó una voz grave casi tan débil como un susurro.

Las pertenencias que nos has robado, no son tan solo accesorios," contestó el joven. "Tal y como tu daga no es tan sólo un arma común y corriente."

¿Qué sabes acerca de ella?" cuestionó el lupe con un tono de voz más agresivo.

Sé que la estas utilizando con fines erróneos," explicó el draik. "Apartados del deber que te fue encomendado. El mismo deber que nosotros dos debemos cumplir, por el cual se nos han otorgado lo que has robado."

¿No querrás decir que…" la voz del ladrón se corto.

Supongo que conocerás la leyenda," mencionó Charles.

La contaba todas las noches a mi hermana," mencionó el sujeto saliendo de las sombras y revelando su apariencia. "Mis padres me la contaron antes de partir."

Era un lupe color pirata –seguramente gracias a un pincel robado – vestía una camisa blanca con algunos huecos y pantalones marrones, su espalda y cabeza iban cubiertos por una túnica del mismo color.

¿Cómo sabré que hablas en serio?" preguntó.

Entrégame el reloj," contestó el joven. "No pierdes nada con intentarlo."

El ladrón dudó por un par de segundos y finalmente cedió, introdujo su mano en uno de sus bolsillos y lanzó el reloj al draik, este lo atrapó cuidadosamente.

Charles giró su cabeza y su mirada se iluminó al tener una idea. Caminó hacia una de las paredes que aún permanecían de pie y la tocó con suavidad.

El reloj se iluminó y ante los ojos de Charles se mostró el pasado de aquellas ruinas; desde el momento en que aquella pared había sido edificada hasta el momento en que el edificio fue abandonado y como todo se fue perdiendo con el tiempo.

Entonces algo llamó su atención, un joven lupe y una pequeña kyrii se habían instalado en aquel lugar y poco a poco estos crecieron, el lupe había cambiado un par de veces de color y de igual manera su compañera.

Entonces el joven se tornó color pirata y fue obvio para el draik que se trataba del ladrón.

Hubo una discusión, la kyrii partió del edificio y los días transcurrieron sin que esta volviera a presentarse. La visión se detuvo.

Este ha sido tu hogar por varios años y también para tu hermana," dijo el joven; los ojos del ladrón se abrieron por completo al escuchar lo último. "Tu codicia fragmentó su relación y ella partió con la esperanza de poder iniciar una vida honesta."

El ladrón bajó la vista y asintió con melancolía.

Esa es prueba suficiente para mí," dijo el lupe caminando hacia un rincón donde solía ocultar el botín bajo algunos escombros para venderlo más adelante.

Algo cayó desde el piso superior sobre el ladrón, una nube de polvo se alzó mientras este último y el ladrón luchaban.

Charles y Emberas corrieron hacia ambos y los separaron.

¿Qué diablos ocurre aquí y quién es él?" exclamó el lupe.

Lo mismo pregunto yo," dijo el conde.

Discúlpanos, él es Uvro Hauntedwood, el guía del Norte," contestó Charles. "Y creo que también debería presentarme; mi nombre es Charles Ravencreek y soy el viajero del tiempo."

Mi nombre es Emberas Alden, la guía del Oeste," se presentó la eyrie.

Ronald Hart," se presentó el lupe. "Y pueden contar con mi apoyo."

Dicho esto, el ladrón se puso de pie y siguió su camino pero algo en el suelo lo hizo tropezar. Una extraña risa femenina se escuchó entre las sombras, las cuales comenzaron a tomar formas grotescas, atemorizantes.

De la oscuridad salió una criatura oscura, una ogrin sombra cuyo cuello se encontraba rodeado por un collar de ónix los observaba con malicia.

Las sombras alrededor de ella comenzaron a deslizarse en dirección a cada uno de los presentes. Confundidos, Charles y Emberas esquivaron las sombras que se acercaban hacia ellos, alzando el vuelo. Uvro se limitó a dar un salto hacia la derecha justo cuando iba a ser alcanzado. Por su parte, Ronald se refugió en un domo de piedra que tras el ataque disolvió.

Un desorientador," indicó Emberas.

No es necesario que lo menciones," mencionó el kougra. "Ronald, necesitamos nuestras armas."

Dicho esto, el lupe corrió hacia los escombros pero estos fueron cubiertos rápidamente por las sombras.

No soy cualquier desorientador," dijo la ogrin. "Ivy Fromm es mi nombre y me encargaré de acabar con ustedes, algo que mis incompetentes compañeros no pudieron."

Aprovechando la distracción del grupo, deslizó algunas de las sombras en dirección a Uvro y atrapó uno de sus pies, la oscuridad había tomado una forma palpable y comenzó a cubrir su cuerpo hasta haberlo atrapado por completo, manteniéndolo cautivo e inmóvil en el suelo.

¡Uvro!" gritó Emberas consternada.

La eyrie bajó al suelo e intentó aplicar un hechizo en su compañero para apartar las sombras de él pero al posar sus manos sobre él, las sombras también la cubrieron.

Charles hizo su mejor esfuerzo por recordar aquello que Ezra había dicho sobre sus habilidades, con el reloj en mano intentó fijar toda su energía en él pero las sombras del suelo fueron aún más rápidas en elevarse del suelo y cubrir su mano por completo.

Charles intentó luchar con ellas, se apartó y logró romper el flujo de las sombras, pero su mano permaneció atrapada.

Había una gran tensión en el ambiente, todas las esperanzas estaban puestas en Ronald, quien entendió la situación por completo.

Yo me encargo de esto Charles, tu cuida de los demás," indicó el lupe preparándose para un enfrentamiento con la mujer, quien se limitó a sonreír triunfante.

Ivy dirigió un par de sombras desde una pared en dirección a Ronald en forma de filosas estacas, las cuales fueron detenidas por un gran muro de piedra creado por el ladrón.

De nuevo, el suelo se sacudió y un gran hueco se formó bajo la ogrin pero esta no cayó en ningún momento, pues había permanecido sujeta por las sombras.

Esto no te será fácil," le advirtió la mujer.

Tampoco lo será para ti," dijo Ronald lanzando un enorme grupo de rocas en dirección a su oponente, el cual fue repelido por Ivy al elevar una capa de sombras que sirvió como resorte.

El lupe elevó un domo alrededor suyo y otro alrededor de sus compañeros. Esperó un momento en su interior para pensar en como detener a su oponente. Al aclarar su mente, salió del refugio y evadió los constantes ataques de su oponente sin devolver uno, esperaba a que ella intentara atraparlo en las sombras tal y como hizo con Uvro.

Finalmente ocurrió, las sombras se deslizaron a toda velocidad en su dirección y él no hizo nada, permitió que atraparan su pie derecho y entonces, rodeó las sombras que lo conectaban a él con Ivy y las capturó.

Entonces haló de las sombras, llevando consigo a la ogrin, quien cayó al suelo de manera violenta.

Toma su collar y destrúyelo," indicó Charles.

Antes de que Ivy pudiera hacer algo, elevó un montón de tierra hacia su cuello y arrancó de este el collar de ónix y endureciendo la tierra a lo más que pudo, trituró el collar.

Parece ser que no era ónix real," comentó Ronald. "Se rompió con gran facilidad."

Dicho esto, otro desplante cegador de luz se generó y tras haberse desvanecido, Uvro, Emberas, la mano de Charles y la pierna de Ronald fueron libradas de las sombras.

Debemos apresurarnos," dijo Emberas. "Necesitamos encontrar al último guía lo más pronto posible."

Ronald asintió y tomó las posesiones de sus compañeros rápidamente y las devolvió.

Mientras el sol comenzaba a salir, los cuatro neopets partieron de la ciudad de Qasala y abordaron el barco que los esperaba en la mitad del Desierto Perdido.

Charles revisó el mapa y dio las indicaciones al capitán para llegar a la tierra en que encontrarían al último guía; la ciudad de Moltara.




Capítulo Séptimo


La misión del conocimiento no es iluminar a un alma que es oscura de por sí ni hacer ver a un ciego. Su misión no es descubrir los ojos del hombre, sino guiarlo, gobernarlo y dirigir sus pasos a condición de que tenga piernas y pies para caminar.
Michel Eyquem de Montaigne

Neovia – 10 años en el pasado

En el centro de la ciudad, una gran cantidad de neopets se habían reunido con gran interés y expectación a la presentación de un nuevo invento.

Hacía mucho frío y los murmullos de la multitud creaban un ambiente de tensión que se comenzaba a tornar insoportable.

Frente a todos ellos, un gelert darigan de veintiséis años vestido en bata de laboratorio observaba nerviosamente a la multitud, su cuerpo temblaba descontrolado y su respiración era acelerada.

Entonces la mano de una joven ixi rosa tomó una de las suyas, tranquilizando a su esposo.

Todo estará bien, cariño," dijo la mujer en un tono dulce, ocultando la preocupación que sentía también.

La mujer intentó no derramar una sola lágrima, debía ser fuerte pues sabía que aquella noche, todo cambiaría, debido a que, a pesar de las palabras que habían salido de su boca, le constaba que las cosas no iban a salir nada bien.

Yo activaré la máquina," le dijo mientras soltaba al gelert y se alejaba. "Tú tienes un discurso que dar.

Moltara – Presente

Finalmente el barco había aterrizado en las aguas que rodeaban a la isla de Moltara. Habían transcurrido varias horas, lo cual permitió que los viajeros descansaran.

Todos bajaron con cuidado y se dirigieron a la entrada a la ciudad, donde un oscuro abismo les esperaba.

Por un momento se enfrentaron a la incógnita de cómo bajarían Uvro y Ronald pero este último se encargó de crear a ambos una plataforma de piedra que él mismo hizo descender.

Al llegar a Moltara los cuatro neopets habían quedado asombrados con la arquitectura de la ciudad y las vestimentas de sus habitantes pero también, por el inmenso calor que hacía.

Charles abrió el mapa y la imagen de un extraño edificio –incluso comparado con la arquitectura local- aparecía en este.

El joven giró con la vista en lo alto para darle un vistazo a su alrededor y al divisar el lugar al que debían ir, bajó la mirada y guió a sus acompañantes hacia tal lugar.

Pasaron varios minutos para que ambos llegaran, el grupo se mantuvo observando en silencio el edificio.

Aquel lugar era mucho más alto que lo usual y de las paredes salían varios tubos por los que escapaban grandes cantidades de humo.

Había varios engranes distribuidos a lo largo del edificio, girando en un ciclo constante. Algunas otras partes se hallaban cubiertas de cobre, otras de hierro. Apenas podían verse unas cuantas áreas donde el concreto que formaba la estructura original podía verse.

Aún así, el edificio no resultaba desagradable a la vista, incluso tenía un bello pórtico que parecía invitar a los transmutes a abrir aquel par de puertas de metal que daban al interior.

Uvro dio el primer paso hacia este último, seguido por Ronald, Emberas y entonces Charles. Los cuatro neopets subieron los escalones que daban a las puertas y las abrieron preguntándose que podrían encontrar en el interior.

Sus expectativas cayeron al ver el recibidor. Era una habitación fía y estéril. Las paredes, techo y piso estaban cubiertos por placas oxidadas de metal, había poca luz y por extraño que pareciese, no había una puerta a la vista, salvo por las de entrada, que se cerraron automáticamente en cuanto el último miembro del grupo entró al edificio.

Justo cuando creía que las cosas se facilitarían," se quejó el conde.

Ronald caminó hacia las puertas e intentó abrirlas con toda su fuerza sin resultado alguno.

Es inútil," advirtió una voz con un particular acento, mientras del techo comenzaban a surgir varios tubos y una pequeña bocina; de donde provenía esta. "Lamento decirles que están atrapados en mi humilde hogar y que, no habrá forma de salir a menos que yo se los permita."

Un extraño silbido se escuchó de repente y un gas rojizo comenzó a emanar de los tubos que colgaban del techo, llenando la habitación con este mismo.

Este es uno de mis grandes inventos," anunció la voz. "Un gas somnífero tan efectivo que los hará dormir con tan solo un leve respiro."

Uvro preparó su espada para cubrirla en fuego y abrir las puertas de salida.

Y antes de que su amigo intente algo, he de advertirles que el gas también es altamente inflamable, tan solo necesita una pequeña chispa para hacer volar toda la habitación," agregó su captor, con lo que Uvro volvió a guardar su espada.

Emberas intentó alejar el gas con sus abanicos pero en cuestión de tiempo todo esfuerzo se volvió inútil, el gas había ocupado todo rincón de la habitación y no quedaba aire respirable.

Poco a poco, los cinco neopets cayeron en un profundo sueño, donde permanecieron por varios minutos.

Capítulo Séptimo
El Inventor Obstinado

Charles abrió sus ojos lentamente, se sentía profundamente mareado y confundido. Alzó la vista y se percató de que ya no estaba en la misma habitación, sino sentado en medio de un extraño laboratorio.

A lo largo de la habitación había una gran cantidad de artefactos extraños compuestos de distintos metales, grandes tubos de metal estaban conectados a estas y atravesaban el techo llevando en su interior grandes cantidades de humo; también se hallaban varias mesas de madera y algunos otros metales esparcidos por el lugar sobre las cuales había frascos con contenidos de todos colores, pinzas, llaves, tuercas tornillos y un sinfín de herramientas de trabajo.

Sin embargo; había algo aún más sorprendente a unos metros del joven, una extraña máquina de cubierta dorada. Había varios focos de distintos tamaños sobre esta, cables eléctricos se extendían alrededor de esta en todas direcciones y una barra de metal se extendía en dirección a Charles, con un minúsculo grupo de pequeños engranes recostados sobre esta.

Veo que te llama la atención mi pequeño invento," dijo alguien tras Charles –quien intentó levantarse sin lograrlo –, mientras caminaba hacia la mesa; sus pasos se escuchaban a lo largo del lugar. "No te molestes en levantarte, pues estás atrapado en tu asiento."

Entonces el sujeto se presentó frente al draik. Era un gelert darigan relativamente avanzado en edad y bastante apuesto. Llevaba una pequeña barba y vestía una camisa blanca sobre la cual llevaba un chaleco negro y una corbata roja; un par de pantalones caquis; un sombrero de copa decorado elegantemente con engranes; y un monóculo sobre su ojo derecho. En su mano derecha portaba un bastón negro con empuñadura de diamante azul.

Sin embargo; no parecía tener las mismas alas que los de su especie, en su lugar tenía dos lujosas y extensas alas mecánicas doradas

Nuevamente te doy la bienvenida a mi hogar," dijo con una peculiar sonrisa demente mientras hacía una exagerada reverencia, alzando su bastón en el aire. "Es un honor presentarme ante el gran viajero del tiempo. Mi nombre es Frederick Sterling."

Unas pequeñas bocinas que se encontraban en los extremos del laboratorio reprodujeron un pequeño himno por algunos segundos.

¿Te ha gustado mi pequeña composición?" preguntó.

Seguramente usted es un desorientador," supuso el joven. El rostro del gelert mostró cierta inconformidad con la respuesta del draik.

¡Oh! No, no, no…" exclamó el gelert regresando a su enigmático humor y acercando su rostro al del joven. "Te equivocas, mi querido muchacho. Yo soy tu cuarto guía."

Si eres el Guía del Este, contéstame," dijo Charles.

¿Dónde están Uvro, Emberas y Ronald y por qué haces esto?"

No te apresures, mi querido amigo," exclamó en respuesta. "La impaciencia es una característica que no demuestra muchos modales."

El inventor caminó hacia la enorme máquina que se encontraba al otro lado de la habitación y presionó un par de botones.

Tres monitores salieron del suelo frente a Charles. "Verás," dijo el gelert. "Si quieres ver a tus amigos, hagamos un pequeño juego."

Dicho esto, los monitores se encendieron, mostrando la imagen de los tres guías atrapados en distintas habitaciones.

¿Qué clase de juego?" preguntó el joven intrigado, temiendo por la vida de sus amigos.

Algo sin importancia," dijo Frederick con una gran sonrisa entusiasta. "Un pequeño acertijo. Si lo contestas erróneamente o la melodía de esta pequeña caja de música termina antes de dar tu respuesta, ellos mueren.

Mas si logras contestar correctamente y a tiempo, ellos se salvarán de la terrible muerte que les tengo planeada. "¿Te agrada la idea?"

No tengo más opción," contestó el joven.

Ya estás entendiendo," dijo el gelert y rió lleno de una macabra alegría, de su bolsillo sacó una pequeña caja de cristal con base metálica y la colocó sobre el grupo de engranes, presionó un botón sobre dicha caja. Una misteriosa melodía surgió de la máquina "Ahora bien, el acertijo es el siguiente…

Hace muchos años, tuve una esposa a quien ame locamente; Magenta. Era una gran mujer, comprensiva y realmente dulce. Sin embargo; su vida fue muy corta.

La mitad de su vida constituyó su dulce infancia; tras un octavo de su vida, se torno en una bella joven; cuatro años después nos conocimos en la universidad en medio de nuestros estudios; dos años después contrajimos matrimonio y finalmente murió en un trágico accidente cuatro años más adelante.

Me pregunto si podrás saber… A qué edad murió mi amada."

La caja de música presionaba con su agudo canto al joven draik a apresurarse para poder encontrar la solución al enigma que el inventor le había presentado.

Neovia – 10 años en el pasado

Magenta Lydell arreglaba su cabellera frente al espejo de la habitación que compartía con su marido.

Se había duchado y arreglado para la gran presentación que habría horas más tarde en aquel mismo día. Llevaba puesto un pantalón negro y una blusa gris sobre la cual llevaba una bata de laboratorio.

Limpió sus lentes y los colocó frente a sus ojos mientras se ponía de pie y salía de la habitación. Temía que se le hiciera tarde, su esposo había salido minutos antes y seguramente ahora estaba esperando su llegada.

Salió de su habitación y bajó las escaleras apresuradamente, corrió hacia la puerta de entrada y la abrió. Salió a las calles neovianas para encontrarse con algo que hizo helar su sangre.

Moltara – Presente

Veinticuatro años," contestó Charles. "Tenía veinticuatros a la hora de su muerte."

La música se detuvo tan solo un par de segundos después y entonces los monitores se apagaron, los gritos de sus compañeros se escucharon a la distancia y entonces Uvro, Emberas y Ronald cayeron al lado del draik, siendo inmovilizados por tres extrañas máquinas.

¡Charles!" gritó el kougra. "¿Te han hecho algo?"

No," contestó el joven. "No se preocupen, encontraremos la forma de salir de esto."

Tiene el bastón del Guía del Este," le advirtió Emberas.

¿Ha acabado con él?" preguntó Ronald consternado.

Frederick caminó hacia los recién llegados he hizo una reverencia similar a la que había hecho al presentarse ante el draik.

Frederick Sterling," se presentó el gelert ante los tres neopets. "Un placer."

Uvro forcejeó para liberarse y poder enfrentar al gelert pero sus esfuerzos fueron en vano.

Lamento no poder atenderlos," dijo el inventor. "Pero aunque me he divertido bastante con este pequeño juego, lamento decir que la hora de trabajar ha llegado."

El sujeto caminó hacia draik y por primera vez, su rostro permanecía serio.

Hay un error que debemos corregir diez años en el pasado, en Neovia.




Capítulo Octavo


La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.
François Mauriac

El gelert introdujo la mano en los bolsillos del saco del joven, al encontrar el reloj de bolsillo, lo extrajo y lo observó por unos momentos en silencio.

Tu padre siempre fue un hombre muy listo," dijo Frederick. "Debí haberme dado cuenta de ello antes de aquel accidente.

Aún así, existe la posibilidad de corregir los errores del pasado. Por lo que he esperado ansioso tu llegada, preparándome para este gran día."

El hombre tomó unos lentes con aumento ajustable y abrió la parte trasera del reloj para analizar el mecanismo.

¡No hagas eso!" gritó Charles.

El inventor ignoró las palabras del joven.

Manejar el tiempo es una gran habilidad, muchos dirían que es el mayor poder de todos pero tiene un terrible defecto.

El viaje en el tiempo no significa cambiar nuestra ubicación en el espacio. Si uno viaja en el tiempo sin los poderes del viajero del espacio, permanecería en el mismo lugar pero en una época distinta.

Me enorgullece decir que me las he ingeniado para evitar este gran problema, he podido arreglármelas para cambiar la forma en que el reloj trabaja," el inventor hizo una pausa. "Mi gran máquina no solo sirve como control maestro de todos los mecanismos de mi hogar. Sino también permitirá que tu reloj transporte a su portador –sea quien sea – a un preciso momento en el tiempo; doblando el espacio."

¡No puede hacer eso!" gritó Emberas. "Las herramientas tienen esas limitaciones por una razón, tal máquina podría acabar con nuestra realidad."

Es un riesgo que estoy dispuesto a correr," objetó Frederick con un tono amargo. "No pienso quedarme con las manos cruzadas cuando tengo la oportunidad de salvar a Magenta de la terrible muerte que tuvo."

El gelert apartó la caja de cristal de la gran máquina y puso el reloj en su lugar. Caminó entonces hacia un grupo de interruptores de distintos colores y comenzó a encenderlos. Los focos resplandecían y se apagaban de manera constante y grandes cantidades de electricidad corrían por los cables mientras una gran nube de humo comenzó a salir de la máquina y entonces el reloj resplandeció.

Un gran resplandor salió de la máquina y mientras las manecillas del reloj retrocedían de manera desenfrenada, Frederick desapareció.

Capítulo Octavo
El Guía del Este

Neovia – 10 años en el pasado

¡Magenta!" exclamó Frederick ante la puerta de su hogar, bajo el arco de la entrada una ixi rosa le observaba incrédula a lo que sus propios ojos veían.

¿Qué… ¿Qué sucedió contigo, Bernard?" preguntó ella acercando su mano temerosamente al rostro del gelert. "Tu rostro, parece haber envejecido y tus alas, reemplazadas por máquinas."

Magenta…. Debes detener la presentación de hoy," suplicó el inventor. "No debe llevarse a cabo."

Pero, se supone que tu estabas en la presentación," exclamó Magenta sorprendida. "¿No pudiste detenerla tú?"

El gelert buscó en su bolsillo el reloj de Charles y lo mostró a su esposa.

Este es el reloj de la familia Ravencreek," contestó Frederick; con lo que Magenta dio una bocanada con cierta impresión. "Tú sabes muy bien de lo que es capaz, así que estoy seguro de que esto no te será imposible de creer.

Vine desde diez años en el futuro porque, tu vida corre un gran riesgo. Este mismo día, cuando enciendas la máquina tu vida terminará, Orson Ravencreek tuvo toda la razón todo este tiempo con respecto a lo peligroso que era el experimento."

La mujer lo miró a los ojos con un gran temor mientras sus ojos comenzaban a humedecerse y las lágrimas salían de estos deslizándose por sus mejillas y chocando con el suelo.

¿Es esta la razón por la que tienes estas alas de metal?" preguntó la ixi.

Si," contestó el hombre. Magenta bajó la vista y se detuvo por un par de segundos a reflexionar.

El Inventor Obstinado," musitó. "Te encomendaron con una labor y… ahora, manipulas la herramienta de aquel a quien deberías guiar para salvarme.

Estas alterando el flujo del tiempo y la realidad que debería ser, Bernard. Todos los guías están destinados a pagar un precio, un sacrificio por su mundo; cada guía tiene un título que le hace mención a este; El Conde Errante, La Hechicera Dolida, El Ladrón Codicioso… Y tu, tienes que abandonar tu orgullo."

No... No te entiendo," dijo Frederick.

¿Qué sucederá contigo tras este acontecimiento?" preguntó la ixi. "Lo que te duele en realidad no es perderme a mí… Es perder todo lo que en su momento tuviste, pero en su mayor parte; tu honor."

No podría dejar que murieras," musitó el inventor. "No puedo perder mis alas, el respeto que antes tuve, no podría permitir que mi nombre sea un motivo de burla. Esta es mi oportunidad de corregir todo el daño que he hecho.

No quiero perder mi cordura."

Magenta sonrió con melancolía.

La cordura no es algo que se pierde; cariño," dijo la mujer. "La cordura es algo que uno deja escapar.

Tienes que reiniciar tu vida. Si alguna vez tuviste respeto, también puedes recuperarlo. Si alguna vez encontraste el amor, puedes volver a encontrarlo."

Magenta dio un paso adelante y abrazó cálidamente a su marido; por un momento, pareció que el reloj había mostrado su poder deteniendo el tiempo; pues durante unos instantes, la respiración de ambos se detuvo y de igual forma el latir de sus corazones, el golpe de las manecillas del reloj en el interior de la casa de ambos parecía haber enmudecido y el viento se había detenido.

Te amo, Bernard," susurró ella en su oído mientras besaba su mejilla.

Y yo a ti," musitó el en respuesta.

El reloj volvió a resplandecer y sus manecillas avanzaron.

Al momento en que el gelert volvió a abrir sus ojos, estos ya se encontraban empapados en lágrimas y Magenta había desaparecido.

A unos cuantos pasos de distancia se encontraban Charles y el resto de los guías, quienes le observaban confundidos.

Frederick se limpió las lágrimas con un pequeño pañuelo que llevaba en su bolsillo y extrajo el reloj de la máquina, volvió a cerrarlo y presionó un botón para liberar a sus prisioneros.

Uvro y Ronald se habían preparado para emboscar al inventor pero fueron detenidos por Charles y Emberas.

Lamento tanto todo lo ocurrido," dijo con voz quebradiza mientras se sentaba frente a su gran invento.

No debí haber hecho esto, ni siquiera el haber pensado en ello.

Y lo peor, es la falta de modales con la que los he tratado.

Me presento nuevamente, mi verdadero nombre es Bernard Chassier. Hace muchos años fui un inventor muy reconocido en Neovia, lo tenía todo: Respeto, inteligencia, dinero, poder y sobre todo; una dulce esposa.

Entonces tuve una gran idea, creí que con el poder de una oscuranova podría generar aún más energía que cualquier otra máquina de vapor por más grande que fuese. Eso eliminaría la necesidad de usar el carbón para generar energía. Iniciaría una nueva era mucho más próspera y avanzada.

Orson Ravencreek, tu padre," continuó Bernard volteando a ver a Charles. "Intentó advertirme a mí y a mi esposa del gran poder oscuro de la oscuranova, podría ser muy peligroso.

Pensé que aquello que lo motivaba a decirlo era el hecho de que su fortuna familiar venía de la más grande mina de carbón y, sin la utilización de este… su fortuna acabaría.

El día de presentar el invento llegó; tras haber dado mi discurso, Magenta activó la máquina en mi lugar y entonces… Hubo una gran explosión.

Ese día perdí todo: El prestigio que tenía, el dinero que había invertido en mi máquina, mis alas… el amor de mi vida. Por esto, huí de Neovia y me refugié en Moltara bajo otro nombre. Esa es la pena que he tenido que llevar sobre mis hombros para poder ser el Guía del Este."

¿Eso significa que vendrás con nosotros?" preguntó Charles.

Sí," sonrió Bernard con optimismo. "Eso es lo que significa."

Entonces tendremos que regresar al barco," propuso Emberas.

Antes de que el próximo desorientador se muestre," añadió Uvro.

Eso no es necesario," agregó el gelert entusiasmado. "Yo tengo un medio de transporte aún mejor."

Bernard activó otro pequeño grupo de interruptores y entonces, la máquina comenzó a estremecerse, algunos tubos y focos comenzaban a ocultarse y eran reemplazados por varias hileras de otros tubos de distintos materiales, un conjunto de tableros surgieron del frente de la máquina –reemplazando a aquella barra de metal con engranes – y finalmente salieron pedales de la parte inferior de la máquina.

Es un órgano," exclamó Ronald.

Entre muchas otras cosas," aclaró el inventor mientras tomaba un pequeño banco y lo colocaba frente al órgano para después sentarse frente al mismo.

Bernard alzó sus brazos al aire en un extraño e impresionante desplante de alegría y las bajó a toda velocidad en dirección a las teclas que esperaban pacientemente a ser presionadas.

Del suelo surgieron un gran número de instrumentos que junto con el órgano tocaban un espectral himno mientras el suelo se estremecía y el laboratorio comenzaba a desprenderse del edificio.

El laboratorio comenzó a alzarse en el aire impulsado por las máquinas que los rodeaban –el himno tomó un tono mucho más energético e inspirador en ese preciso instante –, finalmente el techo comenzó a caerse; revelando sobre los presentes un enorme globo de aire.

¿Acaso no es magnífico?" preguntó Bernard. "Si supieran todo el tiempo y esfuerzo que he invertido en este maravilloso invento, expectante a su llegada. Y este himno… Este grandioso himno ha esperado tantos años para finalmente ser tocado, es una oda a mi querida Magenta."

¿Pero como saldremos de la ciudad de Moltara?" preguntó Emberas. "¡Chocaremos con las estalactitas y moriremos!"

No hay de que preocuparse," contestó Bernard. "Ya estamos fuera de la ciudad, y el próximo destino es…"

El gelert volteó a ver al joven con una gran sonrisa, esperando la respuesta de este.

Charles sacó su mapa y lo analizó con cuidado.

El País de las Hadas," contestó Charles y su rostro palideció.

¿Sucede algo?" le preguntó Uvro mientras Bernard repetía constantemente el destino al que se dirigían a todo volumen acompañado por una demente y estruendosa risa.

El draik negó con la cabeza y fingió una sonrisa.

No," mintió. "No es nada."

¡Hechicera!" llamó Bernard.

Mi nombre es Emberas Alden," recalcó la mujer. "¿Qué es lo que quiere?"

Este invento fue diseñado para que todos los guías podamos contribuir a su avance," contestó el inventor. "Necesito que manejes el flujo del viento en dirección al País de las Hadas, necesito que el conde…"

Uvro Hauntedwood," contestó el kougra apartando su vista de Charles y sacudiéndolo del hombro de manera amistosa.

Bien, necesitaremos que alguien mantenga el fuego de las máquinas vivo," dijo el gelert. "Necesitamos que sea muy fuerte para que el vapor fluya con rapidez. El ladrón…"

Ronald Hart," se presentó el lupe al ver que sus demás compañeros ya lo habían hecho.

Bien, necesitaré que estés pendiente de la altura del vehículo," continuó Bernard. "Cuando sea necesario tendrás que traer algo de piedras desde el suelo a un contenedor que se encuentra bajo la nave. Si la altura disminuye demasiado, tendrás que deshacerte de la carga.

Por mi parte, me encargaré de que la presión del vapor no se exceda y evitaré cualquier fuga de agua."

El viaje prosiguió de esta manera durante varios minutos, cada miembro del grupo había seguido las indicaciones del inventor, cuidando que la máquina se mantuviera avanzando sin dificultad alguna.

Una de las máquinas explotó repentinamente, una gran nube de humo se formó en la habitación y poco a poco este se escapaba por los huecos que había entre el laboratorio y el gran globo en que viajaban.

Conforme el humo comenzaba a disiparse, se podía divisar una silueta en el lugar en que anteriormente se hallaba una máquina.

¡Un desorientador!" exclamó Bernard para sí sin retirar las manos del órgano. "Me temí que esto sucediera."

Un wocky darigan se encontraba sobre los escombros de la máquina, vestía un elegante traje rojo, bajo la cual vestía una camisa negra y una corbata del mismo color que el primero. En sus manos llevaba un par de dados negros rodeados por un aura oscura en que se encontraban grabados una variedad de puntos en cada una de sus caras.

El sujeto sonreía con gran malicia mientras observaba con una mirada penetrante a cada uno de los presentes, estos también le observaban sin tener muy en claro que acción tomar. Lanzó uno de sus dados al suelo, el objeto giró en el suelo un par de veces y se detuvo en la cara en que se hallaban cinco puntos.

Recogió con tranquilidad el dado y volvió a enderezarse, alzó su mano en el aire y señaló al inventor; quien seguía tocando la misma canción.

El azar parece ser la forma en que trabaja el destino," dijo el wocky al inventor. "Mi nombre es Oliver Thayer y parece ser que mi destino es pelear contra ti."

¿De qué demonios está hablando?" preguntó Uvro preparando su espada para pelear.

¡No Uvro!" exclamó Bernard. "Esta pelea me corresponde a mí."

Dicho esto el inventor presionó un par de botones de la máquina y los tubos del órgano comenzaron a guardarse, al igual que los pedales y los teclados del mismo –exceptuando el que el inventor seguía utilizando –, el sonido emitido por la máquina cambió por el melodioso canto del piano.

Sobre el teclado surgió una pequeña libreta donde estaban escritas las notas que componían la nueva melodía que el inventor se encontraba tocando.

Charles," llamó el gelert. "Tu padre una vez me contó del gran progreso que llevabas en tus clases de piano, tengo confianza en que aprendiste a tocarlo con gran habilidad.

Este vehículo es guiado por las notas que uno interpreta, las notas que vez en esta libreta son las coordenadas de nuestro destino; necesito que toques el piano en mi lugar mientras combato contra este desorientador."

El joven accedió y tomó el lugar del inventor. Comenzó a tocar con cierta dificultad pero en cuestión de segundos logró adaptarse a la melodía, esperaba que el último guía pudiera manejar la situación.

Bernard tomó su bastón y golpeó el suelo con el mismo, el resto de los instrumentos comenzaron a tocar una melodía realmente inspiradora que encajaba a la perfección con la canción que tocaba Charles en aquel momento.

¿Listo?" preguntó Oliver parcialmente molesto por la larga espera.

Listo," contestó Bernard sonriendo de oreja a oreja y alzando ligeramente su sombrero como una muestra de cortesía. "Bernard Chassier, mucho gusto."

El wocky introdujo su mano derecha en un bolsillo de su traje y sacó de este un mazo de cartas, las cuales comenzó a barajar.

Espero una pelea justa, sin interrupciones," volteó a ver a todos los presentes. "Espero que, siendo ustedes los héroes en que todos dependen… Tengan algo de honor."

Uvro gruñó al escuchar lo último, Ronald asintió y Emberas se limitó a observar la escena mientras continuaba la labor que se le había sido asignado por el inventor; por su parte, Charles continuaba tocando el piano. Había mucha tensión en el aire.

No se preocupen," dijo Bernard. "Yo podré encargarme de esto."

El wocky tomó una carta del mazo y la lanzó al gelert, quien rápidamente golpeó el suelo con su bastón y levantó un muro de hielo frente a sí, la carta logró atravesar el hielo por completo y rozó el hombro de Bernard; quien apenas había logrado esquivarla.

¡Rayos!" exclamó el inventor sorprendido. "¿De qué están hechas esas cartas?"

Oliver sonrió complacido y volvió a lanzar otra de sus cartas, Bernard dio un salto a su izquierda a toda velocidad, otra carta fue enviada en su dirección y esta vez tan solo se limitó a dejar caer al suelo mientras elevaba un extenso muro de hielo bajo los pies del wocky con la intención de hacerlo caer y lo logró.

Ambos neopets se levantaron y se voltearon a ver desafiantemente. El wocky tomó un pequeño grupo de cartas en sus manos y las extendió, preparándose para lanzarlas en dirección a su oponente.

Por su parte, el gelert recogió su bastón –el cual había dejado escapar accidentalmente de sus manos – y levantó varios muros de hielo a su alrededor, estos eran aún más gruesos que el primero.

Oliver lanzó el grupo de cartas al inventor, estas se incrustaron en el hielo mas no lograron traspasarlo, el desorientador gruñó frustrado.

¿Algún problema?" preguntó Bernard derritiendo el hielo que lo protegía.

En lo más mínimo," contestó el apostador, guardando el mazo de cartas en sus bolsillos y tomando de vuelta sus dados. "Un buen apostador siempre guarda un as bajo la manga."

Dicho esto sus manos se cubrieron con una extraña energía azul, algunas chispas salían de ellas y entonces el wocky rió amenazadoramente.

Lanzó entonces un gran rayo en dirección a Bernard; quien había sido paralizado por la impresión, y fue golpeado por este. El inventor gritó con gran fuerza mientras la electricidad corría por todo su cuerpo, sentía un gran martirio. Cuando Oliver terminó de atacar, el gelert cayó al suelo inmóvil.

Debemos hacer algo," exclamó Emberas.

¡No!" protestó Bernard levantándose. "Yo me encargaré de esto."

Charles dejó de tocar y el vehículo se detuvo por completo a consecuencia.

¡Bernard!" gritó preocupado, poniéndose de pie y preparando su reloj para entrar en acción.

¡He dicho que no!" gritó el inventor. "Charles, tu tienes una labor que cumplir. No puedes arriesgar tu vida al pelear contra un enemigo, sin tu vida, no habrá forma de acabar con el enemigo.

Mi labor, es mantenerte seguro… Acabar con este desorientador."

El wocky aplaudió sarcásticamente, interrumpiendo al gelert.

Eso es tan emotivo," se burló Oliver. "Es una lástima que no haya acabado contigo, así podría seguir adelante con cada uno de tus amigos."

Continúa," indicó Bernard al viajero. "No hay tiempo que perder."

Charles quiso resistirse pero finalmente accedió, continuó tocando el piano –y con él el resto de los instrumentos – y la nave siguió avanzando en dirección al País de las Hadas.

Ahora que has jugado tu última carta, es hora de que yo también haga lo mismo," dijo el inventor golpeando el suelo con su bastón.

Del piso surgieron una gran cantidad de tubos que liberaron una gran cantidad de vapor en dirección a Oliver, este gritó al sentir como este quemaba ligeramente su piel, se preparó para lanzar más rayos pero antes de poder hacer algo, algo le detuvo por completo y un terrible frío invadió su ser.

Bernard sonrió orgulloso al ver que su oponente se encontraba cubierto por completo por un gran bloque de hielo.

Verás," el inventor se preparó para explicar lo sucedido. "El agua es el más flexible de todos los elementos, capaz de tomar tres formas… Agua, vapor y hielo.

Es curioso como es que con tan solo alterar la cercanía entre cada partícula puede tornar su temperatura de hirviendo a congelante.

Me he encargado de concentrar toda esta agua alrededor de tu cuerpo para transformarla en hielo, en cuestión de tan solo minutos podrías morir de hipotermia pero francamente esa no es mi intención."

Una pequeña área del hielo se derritió, abriendo paso a una de las manos del wocky, donde se encontraban el par de dados que le dotaban la habilidad de controlar la electricidad.

Bernard manipuló el hielo para hacer que estos cayeran de la mano del desorientador sin correr el riesgo de ser electrocutado al tomarlos directamente con sus manos y los recogió del suelo.

Los observó con desprecio mientras los acomodaba de vuelta en el suelo y finalmente los rompió con ayuda de su bastón.

Un gran rayo de luz salió disparado en dirección al cielo y el hielo que rodeaba a Oliver comenzó a fragmentarse. Cuando la luz cesó, el desorientador ya no se encontraba en aquel lugar y para desmayo de los presentes, aquel resplandor había atravesado el gran globo de aire que los mantenía en el aire.




Capítulo Noveno


No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree algo.
León Tolstoi

Charles se levantó de su asiento mientras el aire comenzaba a escaparse por los grandes orificios del globo.

¡Emberas!" exclamó el joven.

Estoy en eso," contestó la hechicera apresuradamente ejerciendo su control sobre el aire, intentando que este no se fugara.

Eso no servirá por mucho tiempo," indicó el inventor, tendremos que abandonar el vehículo.

Pero… tu máquina," dijo le draik. "¿Qué pasará con ella?"

Lo que importa es qué sucederá con nosotros si no salimos de aquí pronto," objetó Uvro y el gelert asintió.

Será fácil para Charles, Emberas y Bernard, pueden volar," recalcó Ronald. "¿Pero cómo saldremos de aquí Uvro y yo?"

El inventor lo pensó por un momento pero finalmente su rostro se iluminó.

¡Tengo un plan!" exclamó Bernard entusiasmado golpeando el suelo con su bastón una vez más.

Del suelo surgieron aún más tubos de metal que comenzaron a emitir grandes cantidades de vapor que el inventor concentró en una pequeña esfera de agua que poco a poco fue creciendo de tamaño.

Las alas mecánicas del gelert comenzaron a batirse, preparando al mismo para despegar.

Uvro, Ronald," indicó. "Tendrán que entrar a la esfera, nosotros volaremos y yo les llevaré en el camino."

El kougra y el lupe accedieron y con cierta incertidumbre se adentraron al agua. Una gran burbuja de aire que conectaba al exterior surgió frente a sus rostros para que pudieran respirar.

El resto de los neopets alzaron el vuelo y salieron del laboratorio, aventurándose al cielo azul a gran altura sobre la superficie del mar.

El grupo siguió su camino concentrados en llegar al País de las Hadas. Sin embargo; Bernard y Charles volteaban constantemente para ver como le vehículo en que habían estado viajando caía al océano y se hundía.

Capítulo Noveno
La viajera del Espacio

Al momento en que finalmente los pies de Charles y sus compañeros tocaron el suelo, los tres neopets voladores cayeron al suelo agotados. La esfera se fragmentó y el agua comenzó a correr, deslizándose por las nubes que constituían el suelo del País de las Hadas y cayendo en dirección al mar sobre el que las nubes reposaban.

El País de las Hadas era digno de contemplarse: había grandes edificios; pintados de distintas tonalidades de rosa, alzándose en dirección al cielo, y una gran cantidad de hadas y neopets de distintos colores –en su mayoría color hada – caminaban a través de las calles del lugar. Una gran cantidad de nubes de color rosado se extendían a lo largo de todo el lugar.

¿Sabes?" dijo Ronald. "Pudiste haber creado una plataforma de hielo para transportarnos, hubiera sido más cómoda."

Lo sé," contestó Bernard, "pero hubiera sido muy predecible."

Esto es demasiado rosa para mi gusto," comentó Uvro; la gran mayoría de los presentes concordaban con él.

Eso no es de ninguna importancia," dijo Bernard. "Debemos encontrar al último viajero."

Charles sacudió su cabeza al entender la indirecta y rápidamente revisó el mapa, un bello edificio rosa se mostraba en este. Alrededor de dicho lugar, se extendía un bello jardín lleno de arbustos y flores de todos los colores.

El joven revisó los alrededores y al no encontrar tal lugar, comenzó a caminar a través de las calles del País de las Hadas acompañado por el resto del grupo.

Cuando finalmente lo encontró; se detuvo en seco al ver que, en el enrejado que rodeaba la casa que había estado buscando se encontraba forjado un escudo de armas que jamás creyó volver a ver.

Neovia – 8 años en el pasado

Alice Featherwind llevaba en su mano izquierda un pequeño pañuelo color blanco con bordados rosas con el cual secaba las lágrimas que corrían por sus rosadas mejillas.

No es justo, papá," se lamentaba la pequeña eyrie hada. "¿Por qué tenemos que mudarnos?

Nuestro hogar está en esta ciudad, también mi escuela y Charles; él es mi mejor amigo, jamás me perdonará si me voy sin siquiera despedirme."

Lo siento mucho Alice," se disculpó su padre; un imponente grarrl real vestido con un elegante traje. "Pero no habrá oportunidad… Los Ravenreek y los Featherwind ya no somos amigos ni podremos serlo de ahora en adelante."

¡No lo entiendo!" exclamó la niña volviendo a romper en llanto.

Se que te duele irte de Neovia, pero encontraremos un lugar aún mejor para vivir, donde serás tan feliz como aquí y podrás hacer más amigos," dijo el grarrl y dio por terminada la conversación.

Alice se paró en seco, dejó caer su cabeza y se mantuvo inmóvil durante un par de minutos, sintiéndose tan imponente, tan frágil…

País de las Hadas – Presente

¿Sucede algo?" preguntó Uvro mientras Charles observaba; casi hipnotizado, el aldaba sobre la cual había colocado su mano varios segundos antes.

No, no es nada," contestó el joven, finalmente aventurándose a tocar la puerta.

El golpe del metal parecía haber hecho eco en el interior del lugar. Segundos después, se podían escuchar los pasos de un neopet dirigiéndose a la entrada.

La gran puerta de la mansión se abrió y bajo el marco de esta se asomó un elegante lenny amarillo vestido en traje y con diminutos lentes frente a sus ojos.

Buenos días," saludó el mayordomo tranquilamente. "Esta es la casa de la familia Featherwind, ¿En qué puedo ayudarlos?"

Buenos días," saludó el draik amablemente. "Quisiera saber si el señor Featherwind está en casa."

El neopet negó con la cabeza.

Lo siento," contestó. "Él ha salido por negocios. La única en casa es la señorita Featherwind."

¿A-Alice?" preguntó Charles atónito.

Ella debe ser la viajera," supuso Emberas.

O bien podría ser alguien que trabaje aquí," remarcó Bernard.

¿De qué hablan?" preguntó el mayordomo.

Por favor dígale que necesito hablar con ella," exclamó el joven. "Dígale que Charles Ravencreek le busca."

¿Ravencreek?" preguntó el lenny frunciendo el ceño, pensativo. "No creí que fueran a llegar tan pronto."

El lenny abrió la puerta de par en par, indicándole al grupo que debían pasar al interior del edificio con un ligero gesto de su mano. Cuando todos estaban dentro, cerró la puerta y guió a los viajeros a través de la mansión.

El señor Featherwind dijo que vendrían en cuestión de tiempo," dijo el mayordomo. "Pero no creí que el viajero y los guías vendrían tan pronto por Alice."

El lenny se detuvo frente a una pequeña puerta tras un par de minutos de caminata y la abrió, echó un vistazo al interior y se hizo a un lado para que entraran los demás.

Ella está aquí," dijo por último.

El grupo entró poco a poco a la habitación, donde a unos cuantos metros de distancia se encontraba una joven eyrie hada. En sus manos llevaba una pequeña taza de té caliente y vestía un elegante vestido de estilo neoviano, color blanco.

Al notar la presencia de los neopets los observó en silencio y buscó desesperadamente con la vista al mayordomo. Entonces su vista se detuvo en el joven draik, ambos se observaron en silencio por un par de segundos, preguntándose si acaso sus ojos los engañaban.

La mujer caminó apresuradamente hacia Charles y este hizo lo mismo, por un momento hubo un profundo silencio, tras tantos años distanciados, ambos neopets se habían reencontrado.

Entonces la vista de la eyrie se enfocó en el reloj que colgaba de su bolsillo, tomó el mismo de manera violenta y retrocedió apresuradamente.

Las bellas alas de Alice se desvanecieron repentinamente, su pelaje fue reemplazado por escamas azules y su boca por la de un reptil. En tan solo cuestión de segundos, Alice había cambiado su apariencia por completo; ahora Alice no era más que un extraño krawk azul vestido de traje y con un bastón –cuya empuñadura dorada llevaba grabada la imagen de un ojo – que; sorprendentemente, observaba a Charles de manera siniestra.

Samuel Adams," se presentó el sujeto antes de que alguien tuviera la oportunidad de abrir la boca. "Es todo un placer."

¿Dónde está Alice?" preguntó Charles.

Los neopets que anteriormente se encontraban a su alrededor se habían desvanecido, junto con el escenario que le rodeaba.

La pregunta importante es, ¿Dónde estás tú?" dijo el sujeto riendo a carcajadas.

Charles frunció el ceño, preocupado por la situación en que ahora se encontraba. Ya no estaba en el País de las Hadas y comenzaba a dudar de que alguna vez lo estuviera.

Otra pregunta importante podría ser, ¿Ahora quién peleará por ti?" continuó el sujeto, burlándose aún más del draik. "Según tengo entendido, tus amigos han hecho todo el trabajo durante tus viajes.

Pero las cosas han cambiado esta vez.

??? – Presente

Alice Featherwind caminaba a través de la mansión sin poder encontrar la salida, incluso a pesar de que había vivido en el edificio desde hace diez años. Parecía que cada vez que encontraba el último pasillo que le llevaría al exterior, surgían nuevos pasillos. Había perdido la noción del tiempo, la iluminación era bastante superficial y el golpe de sus zapatos con el suelo de su hogar comenzaba a irritarle.

Se detuvo por un segundo, quiso llamar al mayordomo pero ya lo había intentado varias veces sin éxito desde que aquella pesadilla había comenzado y no parecía que el resultado fuera a cambiar esta vez.

¿Acaso estoy soñando?" se preguntó a si misma, pues aún a pesar del ambiente tan surrealista, todo parecía tan verdadero.

Entonces una de las tantas puertas del pasillo comenzó a sacudirse bruscamente, el grito de un hombre se escuchó y un gran escalofrío recorrió el cuerpo de la joven.

Con paso vacilante se acercó a la puerta, cerró los ojos con mucha fuerza mientras intentaba decidir que era lo mejor que podía hacer. Al final, tomó con sus delicadas manos la manija de esta y la giró, un violento empujón le hizo retroceder mientras de la habitación salía un lupe tyranniano; este cayó al suelo violentamente.

¿Qué diablos ha sucedido?" exclamó el lupe. La mirada de Ronald se fijó en la eyrie que le observaba aterrada y por un momento se percibió un incómodo silencio en el aire mientras ambos neopets se contemplaban entre sí con gran confusión.

¿Quién es usted?" preguntó Alice, siendo la primera en aventurarse a hablar.

El lupe se puso de pie y extendió su mano a la dama para ayudarle a hacer lo mismo.

Ronald Hart," se presentó el sujeto.

Alice Featherwind," dijo la mujer aceptando la ayuda que se le fue ofrecida y arreglando su vestido. "Es un placer… eso supongo."

Entonces es usted a quien hemos venido a buscar." "¿Disculpe?"

Vine con un grupo de neopets en busca de usted," comentó el lupe. "Necesitaremos de su ayuda."

No se en que le pueda ayudar a usted y sus amigos," dudó la mujer.

Se lo explicaré mientras buscamos a los demás…

Neovia – 8 años en el pasado

Los pequeños pies de Charles Ravencreek corrían apresurados a través de las calles neovianas, la lluvia caía sobre la ciudad en grandes cantidades mientras lágrimas corrían a través de sus mejillas, pasando desapercibidas entre las gotas de lluvia que caían sobre él.

Su elegante traje estaba completamente empapado y sus piernas cansadas de tanto correr, se paró en seco frente al portón de la casa de los Featherwind.

¡Alice!" gritó golpeando desesperadamente la puerta con sus pequeños puños. "¡Alice!"

No hay nadie ahí dentro," dijo una lúgubre voz a espaldas del pequeño draik. "No hay nadie en este pueblo."

Charles se dio la vuelta y se encontró con aquel ojo macabro observándolo desde el bastón que sostenía el krawk.

¿Qué has hecho?" preguntó el niño. "¿Cómo me has traído aquí? ¿Utilizaste el reloj, cierto?"

Samuel rió entre dientes, golpeó el suelo con su bastón y entonces la lluvia se detuvo.

No fue necesario utilizar aquel ridículo reloj, en mis manos es inútil," contestó el krawk. "Estamos dentro de tu mente, dentro de tu recuerdo más doloroso… Siendo tú apenas un pequeño niño."

Bien, ¿Y cuál es tu plan?" preguntó. "Aprovecharte de mi corta edad para matarme?"

Tienes una imaginación muy limitada," dijo el krawk. "Demasiado limitada…

¿Por qué habría de acabar contigo rápidamente? Preferiría divertirme un poco contigo, divertirme con tu dolor, con tus propios pensamientos."

Eres un…" gruñó Charles. "¡Hey!" exclamó Samuel. "Un niño de tu edad debería cuidar su vocabulario."

Un gran rayo cayó del cielo justo al lado del draik, quien no pudo contener un grito de absoluto terror.

El joven alzó la vista con gran temor, un haz de luz volvió a caer del cielo y se retiró corriendo justo antes de que un rayo cayera sobre él.

Una risa maniática salió de la garganta del krawk mientras se divertía observando al viajero del tiempo huir por su vida.

Neovia – Presente

Usted es toda una vergüenza," acusó una voz atroz, proveniente de los labios de un viejo lenny azul. "La Academia desearía jamás haber permitido que usted continuara con su investigación."

P-Pero…"

No hay nada que decir," exclamó un Yurble amarillo. "Usted fue advertido constantemente por cada uno de nosotros.

Usted fue terriblemente necio, todo un inconsciente."

Por favor, permítanme expli-"

¡Y su esposa!" prosiguió el Lenny. "Su esposa pagó el precio de su gran necedad."

¡¿Acaso creen que no lo sé?!" protestó Bernard. "¿Acaso creen que no entiendo el hecho de que por culpa de mi gran estupidez he perdido todos estos años de investigación, he perdido mi reputación, he perdido a mi esposa?"

El gelert darigan se encontraba rodeado por una gran cantidad de neopets, todos parte de la Academia de Ciencias Neoviana. Se encontraban en una vieja universidad, en un antiguo salón que solía ser utilizado para juntas importantes. Entonces una puerta a la distancia se abrió.

¡Bernard!" gritó una voz familiar.

El inventor se dio la vuelta, en el marco de la puerta se encontraba Ronald y tras este, una joven eyrie hada.

Ronald," exclamó Bernard aliviado.

¡Corre!" gritó este en respuesta al notar la apariencia de los demás neopets.

El gelert volteó a ver a los demás y un profundo temor le invadió al ver como los rostros de los presentes comenzaban a tomar un tono grotesco y oscuro.

Un gran muro se alzó del suelo justo frente a todos los presentes, formando un pequeño túnel que llevaría a Bernard a la salida con seguridad.

Este corrió apresuradamente hacia la puerta y justo cuando se encontraba a punto de salir, algo le hizo tropezar.

Un gran mynci mutante –quien anteriormente había sido amarillo– había logrado abrirse paso y había logrado tomar cautiva la pierna derecha del inventor.

¡Rayos!" exclamó Bernard, mientras se daba la vuelta en el suelo y apuntaba su bastón en dirección a su enemigo.

Un gran chorro de agua salió con inmensa fuerza en dirección al sujeto, el cual soltó el tobillo del gelert y salió disparado hacia la pared.

Bernard se puso de pie tan rápido como pudo y corrió en dirección a la puerta, Ronald alzó otro muro donde el mynci había hecho un hueco para asegurarse que no saliera otro enemigo y tan pronto como el inventor había salido al pasillo, Alice cerró la puerta.

¿Dónde rayos estaba hace un momento?" preguntó Bernard.

No tengo la menor idea," contestó Ronald. "Todo parece ser ocasionado por un desorientador."

Debemos buscar a la hechicera," sugirió Alice. "Si lo que usted dijo sobre ella es cierto, ha de saber en qué consiste el poder de este."

El inventor observó a la eyrie confundido.

Ella es Alice," explicó el ladrón. "Ella es la viajera del espacio, le he explicado toda la situación."

Tu has de ser Bernard Chassier," supuso la mujer. "El Inventor Obstinado."

No podrías estar más en lo cierto," exclamó el gelert alegremente, haciendo una elegante reverencia ante la dama.

Es usted todo un caballero, por lo que puedo ver," dijo Alice respondiendo a la reverencia.

Costumbres neovianas," se dijo a si mismo Ronald, sintiéndose fuera de lugar.

Bosque Encantado – 10 años en el pasado

La neblina se colaba por la puerta de la casa de Zhadeck en movimientos grotescos; innaturales, Uvro observaba el interior del hogar de aquel que había sido su hermano en silencio.

¿Qué demonios ha sucedido?" pensó, lo último que recordaba era aquel momento en que había entrado a la casa de los Featherwind, acompañado por el resto del grupo.

Entonces una nube de humo apareció a su lado y una terrible figura se mostró en tal lugar, un hada oscura de cabellos morados y rayos verdes le observaba con sus ojos violetas que emanaban una gran maldad.

He traído conmigo a todos los guerreros que me pediste," dijo el hada, Jhudora.

¿J-Jhudora?" preguntó Uvro sorprendido.

Los hombres lupe están esperando la señal para que comencemos la emboscada," indicó Jhudora. Al no obtener respuesta, sus ojos se entrecerraron; observando con sospecha al conde.

Uvro desenfundó su espada y la cubrió en llamas.

¿Qué estás haciendo?" preguntó el hada con gran furia en su voz.

No pienso permitir que prosigas con esto Jhudora," protestó el kougra. "No matarás a mi hermano mientras pueda evitarlo, ya he aprendido de mis errores."

Eres un canalla," exclamó Jhudora, sus manos se vieron cubiertas por un aura verdosa. "Un ignorante al creer que puedes detenerme."

Dicho esto lanzó un rayo en dirección a Uvro, este lo esquivo con facilidad. Entonces los hombres lupe entraron al edificio; consternados al escuchar el impacto del rayo con la pared.

Uvro maldijo entre dientes y al ver que no sería capaz de manejar la situación por si solo, corrió hacia las escaleras que llevaban al segundo piso para buscar la ayuda de su hermano.

En cuanto llegó a la puerta que llevaba a la habitación de su hermano, la abrió y sin siquiera ver el interior, se aventuró en él.

Neovia – 10 años en el pasado

Charles chocó con el kougra que había salido del edificio en que pensaba refugiarse, cayendo inevitablemente al suelo con gran fuerza.

El kougra lo observó confundido, la mirada de este y el pequeño draik se cruzaron y por un momento el silencio reinó en el área.

¿Charles?" preguntó el conde, confundido.

¡Uvro!" exclamó el joven con gran optimismo, se levantó a toda velocidad con una esperanzada y extensa sonrisa dibujada en su rostro.

¿Qué ha sucedido? Yo estaba…"

¿En el pasado?" preguntó Charles. "Esto no es el pasado, Uvro… Es obra de otro desorientador."

Un fuerte golpe metálico se escuchó a la distancia, provenía de la gran torre del reloj que se hallaba en el centro de la ciudad, fue cuestión de segundos para que fuera anunciada la hora por completo. Fueron doce campanadas.

La sombra proyectada por los edificios se extendió de manera grotesca a través de las calles de Neovia. Las sombras comenzaron a tomar forma propia, a desprenderse del suelo. Un krawk salió de ellas, les observaba con una mirada desquiciada y sonría mostrando sus afilados colmillos.

Dependiendo siempre de los demás," dijo Samuel. "¿No es así?"

Uvro desenfundó su espada preparándose para lo peor.

Pues yo también tengo algunos aliados," continuó el krawk elevando su bastón unos cuantos centímetros del suelo y entonces el resto de las sombras emergieron, dando lugar a criaturas oscuras y bizarras que observaban amenazantes a Charles y Uvro.

Las sombras fijaron su vista en dirección al kougra y se lanzaron en contra del mismo. El conde blandió su espada en contra de las criaturas, estas se fragmentaban en cientos de trozos que se fundían entre sí para dar origen a la misma criatura.

Es hora de que demuestres de lo que realmente estas hecho, de que demuestres si realmente eres merecedor de el título de Viajero del Tiempo," dijo el ilusionista.

¿De qué… ¿De qué me estás hablando?" preguntó el draik.

Quiero que me demuestres que clase de persona eres en realidad," contestó Samuel. "Ya hemos probado a cada uno de tus guías, cada desorientador ha podido probar la fuerza de cada uno de ellos y los cuatro han pasado la prueba, pero tú… Tú no nos has mostrado nada a nosotros, para eso estoy yo aquí, si salvarás nuestro mundo… Debes estar conciente de los sacrificios que tendrás que hacer."

¿Sacrificios?"

El conde ha tenido que enfrentar las consecuencias de sus errores, la hechicera ha tenido que soportar el inmenso dolor de un corazón roto, el ladrón ha tenido que enfrentar la pérdida de su familia a consecuencia de su insaciable codicia y el inventor se ha enfrentado a la realidad de su situación y que hay errores que no pueden ser corregidos," continuó el krawk. "Todo esto para que lograran el objetivo que están destinados a cumplir.

Pero tú, debes de sacrificar algo aún mayor que lo que ellos han dado. Lo mismo que el anterior viajero del tiempo; Ashford Ravencreek, tuvo que sacrificar. Su propia vida."

Debes de estar mintiendo," protestó Charles.

¿Qué razones tendría para mentir?"

Creo que es innecesario mencionarlas," contestó.

Samuel Adams soltó una pequeña risa, aparentemente inocente.

En eso tienes razón," confesó el krawk.

Recuerda cuando viajaste a la Neovia del pasado, el cementerio en donde encontraste a Ezra," dijo Samuel.

¿Cómo supiste eso?"

Puedo ver dentro de tu mente, es así como construí este lugar para ti y tus compañeros," contestó. "Pero eso es irrelevante ahora mismo, quiero que recuerdes… ¿En dónde se encontraba el anterior conde errante cuando llegaron a aquel punto del pasado?"

Charles hizo un poco de memoria, aunque había sido hace tan solo un par de días atrás, le fue complicado recordar un detalle al que anteriormente le había parecido insignificante.

Estaba al lado de una lápida," contestó el draik.

Era la lápida de Ashford, tan solo habían pasado unos cuantos días desde su muerte, cuando se enfrentó al hada oscura," explicó Samuel. "Ahora bien, ¿recuerdas lo que dijo Emberas respecto a las lecciones de su maestro en Shenkuu?"

Sí, pero… ¿Eso que tiene de importante?"

Todos aquellos años el se negó a responderle una única duda… '¿Qué sucedió al final del viaje de los antiguos guías?', el maestro gnorbu sabía muy bien que no era el momento para que ella supiera el gran sacrificio que tendrías que hacer, pues ella no podría guardar tal secreto.

Los desorientadores tan solo tenemos un motivo para existir, y ese es asegurarnos que ustedes estén listos para la batalla final."

Charles volteó a ver a Uvro, él ya no estaba ahí ni tampoco aquellas criaturas, volteó a ver el suelo y notó que ahora se encontraba a una mayor distancia del mismo, había vuelto a su verdadera forma.

Unas cuantas lágrimas corrieron por sus ojos, quizá aquellas pruebas no eran suficientes para convencerlo por completo, pero la sinceridad con que el ilusionista le explicaba la situación, la firmeza de sus palabras era suficiente para que él comenzara a creer en ellas.

Tuvo miedo, miedo de morir.

El draik entonces salió huyendo de Neovia, adentrándose en el Bosque Encantado.

País de las Hadas – Presente

Bernard abrió con cuidado la última puerta del corredor en que se encontraban, el gelert, Alice y Ronald habían estado abriendo aquellas puertas durante varios minutos sin encontrar nada y esperaban que en esta encontraran la salida.

¡Bernard, Ronald!" gritó una voz femenina.

Los tres neopets dieron un vistazo al interior de la habitación, se trataba de un oscuro bosque, a la distancia pudieron distinguir a Emberas y Uvro peleando con una enorme cantidad de criaturas oscuras.

El lupe hizo una seña a la dama para que no los siguiera mientras ellos se dirigían hacia el interior del bosque a unirse a los otros dos guías.

Cierra la puerta y no la abras hasta que nosotros te lo indiquemos," advirtió Ronald y Alice obedeció.

Corrieron apresuradamente esquivando los ataques de las bestias hasta reunirse con sus compañeros en el centro de todos, donde sabían muy bien que podrían atacar a las bestias y cubrir la espalda de los demás.

Uvro lanzaba grandes cantidades de fuego a las criaturas mientras atacaba a otras cuantas con su espada; Emberas alejaba al grupo enemigo con fuertes corrientes de aire, algunas de ellas tan finas que llegaban a cortar la piel de los monstruos; Ronald cubría en tierra a sus enemigos y lanzaba enormes rocas gigantes a otros cuantos para acabar con ellos; finalmente, Bernard congelaba y lanzaba estalactitas de hielo a las sombras.

Sin embargo, a pesar de todos aquellos ataques, los monstruos no cedían, tan pronto y eran destruidos volvían a la vida y cada vez eran más y más. Escapaban fácilmente de las trampas que los guías les ponían.

¿Qué hacemos? Todos nuestros ataques son inútiles," exclamó Bernard. "A este paso no estamos logrando nada."

Si seguimos así será cuestión de tiempo para que acaben con nosotros," afirmó Emberas.

Entonces debemos de apresurarnos y pensar en algo," exclamó Uvro.

La eyrie cerró sus ojos para reflexionar por un segundo, era claro para ella y todos los demás que debían de encontrar una forma de acabar con todos rápidamente, si no era así, ellos serían los que morirían.

¡Bernard, Ronald!" exclamó la hechicera. "Cúbranse tras de mí, necesito que me ayuden a mantener a esas sombras lejos de nosotros.

¡Uvro!" continuó. "Crearé un remolino alrededor de nosotros, necesitaré que utilices tu espada para cubrirlo en llamas, el viento será lo suficientemente fino para cortar sus cuerpos y el fuego podrá acabar con los fragmentos que queden de ellos. Necesito que generes el fuego más fuerte que puedas."

Dicho esto, Bernard y Ronald crearon muros de hielo y piedra, los cuales deslizaron a toda velocidad contra las criaturas y en cuanto los alejaron lo suficiente, permitieron que las criaturas pasaran a través de ellos.

Emberas entonces agitó los abanicos en sus manos alrededor suyo con todas sus fuerzas, el viento comenzó a girar a grandes velocidades y un enorme remolino se creó; en el centro del cual se encontraban los cuatro guías.

El kougra agitó su espada tan fuerte como pudo en repetidas ocasiones, creando grandes llamaradas que cubrieron al remolino poco a poco hasta su totalidad.

Las criaturas eran cortadas en miles de pedazos y tal y como predijo la hechicera, el fuego había logrado acabar con lo poco que había quedado de ellos.

Un grito se escuchó a la distancia, entre el fuego podía distinguirse una extraña silueta, era completamente distinta a las de aquellos monstruos.

¡Charles!" exclamó Uvro, tras observar la figura por unos cuantos segundos, intentó inútilmente detener las llamas pero había gastado demasiadas fuerzas en crearlas y ahora le era imposible acabar con ellas, Emberas quiso detener el viento pero de igual manera, falló en el intento.

El kougra entonces corrió hacia el draik, cruzando entre el viento y el fuego que habían creado él y la hechicera y recibiendo graves daños en el transcurso.

Rápidamente Bernard lanzó agua en dirección al conde y al joven esperando que con eso fueran protegidos de las llamas y Ronald creó un extenso domo para cubrir a estos del viento.

Mientras tanto, Emberas siguió dando su mayor esfuerzo para estabilizar la situación, en cuestión de un par de minutos finalmente todo había cedido y ahora solo quedaba el domo de piedra que volvió a ocultarse en la tierra.

En el suelo reposaban dos cuerpos inmóviles, uno sobre el otro.

Los tres guías que habían permanecido dentro del remolino corrieron en dirección a estos, llenos de terror y de gran preocupación ante el evento del que sus ojos habían sido testigos.

Un pequeño y débil quejido se escuchó entonces, las manos del draik se movieron débilmente. Charles abrió sus ojos para encontrarse con la sorpresa de que Uvro se encontraba sobre él, resguardándolo, protegiéndolo.

La ropa del kougra lucía en su gran mayoría quemada y su piel presentaba cortadas; producto del fuego y el viento que lo había golpeado.

Charles se movió con mucho cuidado, con ayuda de Bernard y Ronald Movieron al conde a un lado y el joven se arrodillo al lado de su amigo, observando los daños de este.

¿Está… ¿Él está muerto?" preguntó.

Un silencio sepulcral invadió el ambiente, tomando posesión de la situación.

Lágrimas comenzaron a correr por los ojos de los testigos, no solo habían perdido a un amigo, a un ser querido, la muerte de aquel conde también significaba la pérdida de toda esperanza para el futuro, significaba que el destino al que estaban ligados no se cumpliría y que el mundo que conocían terminaría.

El kougra tosió entonces, abrió sus ojos débilmente y observó a los presentes con cierta confusión, al ver al joven draik no pudo evitar sonreír satisfecho.

¡Uvro!" exclamó el grupo con cierta euforia, Charles abrazó con alivio a su amigo y entonces le ayudó a ponerse de pie.

Fue un enorme golpe de suerte," dijo Ronald.

Me alegro tanto de que ambos se encuentren bien," dijo Emberas con una leve sonrisa en su rostro.

Bernard tan solo observó la escena, sonrió con complacencia y entonces volteó hacia atrás.

Creo que deberíamos irnos, un caballero jamás debe dejar esperando a una dama," dijo.

Charles arqueó la ceja derecha al escuchar tales palabras.

¿A qué te refieres?"

Bernard extendió su sonrisa, mostrando sus afilados dientes de manera burlona, se dio la vuelta y dio unos pasos en dirección a la salida, se detuvo entonces para esperar al grupo.

Cuando el grupo estuvo reunido de nuevo, siguieron caminando lentamente hacia la puerta, Bernard la golpeó con sus nudillos un par de veces y entonces esta se abrió, bajo el marco de la puerta se encontraba una bella eyrie hada que el draik blanco reconoció en seguida.

¡Alice!" exclamó el joven.

La dama abrió sus ojos con gran sorpresa.

¡Charles!"

Ambos se abrazaron energéticamente, reían llenos de alegría, palabras salían de su boca de manera imparable, mezclándose entre si y llegando a los oídos de los presentes como parloteos sin sentido.

Finalmente ambos amigos se habían reunido, tras tantos años de separación, se sentían gozosos, sus mentes formulaban preguntas sin cesar, buscaban saber todo lo que el otro había vivido durante todo aquel tiempo y querían hacer saber sus experiencias también.

Finalmente callaron, recibiendo el duro golpe de la realidad en que se encontraban; si bien, se habían reencontrado tras todos aquellos años, aún seguían dentro de una ilusión, seguían atrapados en una pesadilla de la que debían escapar.

Charles soltó a Alice y se apartó de la puerta, permitiendo el paso a los cuatro guías, Uvro y Emberas la observaron en silencio y cuando todos estuvieron en el pasillo Alice hizo una pequeña reverencia a ambos.

Alice Featherwind," se presentó.

Uvro Hauntedwood."

Emberas Alden."

Charles sonrió complacido, Alice entonces se dio la vuelta; seguida por el resto del grupo, y caminó hacia el final del pasillo, donde esperaba encontrar el recibidor de la mansión.

En cuanto el grupo entró a la habitación, un terremoto sacudió la tierra, el piso comenzó a fragmentarse en varios pedazos, cada individuo se vio rodeado por fracturas que posteriormente se separaron. Los muros de la mansión se desplomaron y quedaron rodeados por una nada absoluta.

Las distintas secciones del suelo comenzaron a separarse, dejando a Charles lejos de todos los demás.

Del suelo comenzó a emerger Samuel. La gran sonrisa que llevaba dibujada en su rostro a cada momento había desaparecido, ahora su rostro denotaba gran seriedad.

Una última oportunidad, un último enfrentamiento," dijo el krawk. "Si realmente piensas ser el héroe de nuestro mundo, debes demostrar de qué estas hecho."

Pero…"

El desorientador tomó su bastón y presionó el ojo que se encontraba en el mango, un extraño sonido metálico sonó en ese instante y el ilusionista desenfundó una espada de su bastón.

No hay ninguna otra opción, Charles."

¡Charles!" gritó Alice.

¡Ronald, Bernard!" exclamó Emberas. "¡Un puente!"

Emberas intentó alzar el vuelo mientras los dos guías levantaban sus herramientas para poder crear un puente, pero ninguno de los tres logró su cometido. Las alas de la eyrie se sentían demasiado pesadas, el bastón de Bernard no generaba hielo y la daga de Ronald no parecía ejercer control sobre el suelo en que se encontraba.

Es inútil," se quejó Bernard.

No podemos hacer nada," asintió Ronald.

Esta pelea es entre él y yo," dijo Charles. "Eso es lo que él quiere."

Uvro había permanecido callado durante aquellos segundos, observando su alrededor en silencio y gruñendo entre dientes, se sentía impotente, inútil. Dio un profundo respiro y corrió en dirección al draik, saltó con todas sus fuerzas con la esperanza de alcanzar la plataforma donde se encontraba el joven.

El kougra extendió sus manos y apenas logró sujetarse del borde con una de ellas, empleó todas sus fuerzas para tomarse de este con la otra mano e intentó subir.

Charles corrió a ayudar a su amigo pero fue detenido por el filo de la espada de Samuel en su cuello.

Un paso más y acabo contigo," dijo el krawk. Sin perder de vista al joven caminó hacia Uvro y piso con fuerza una de las manos de este, logrando que se soltara de ella.

¡No!" gritó Charles, retrocediendo un paso y logrando apartar la espada de su garganta.

Esta pelea es entre tú y yo," dijo el ilusionista. No importa lo que suceda, quiero que tú me demuestres que tan dispuesto estás a dar la vida por alguien, por tu amigo… Por tu mundo."

El joven sintió un gran temor e incertidumbre, dudaba de si mismo y del destino del conde, no se creía capaz de hacer algo al respecto.

Entonces, el recuerdo del kougra arriesgando su vida por el bienestar del draik se adueñó de su mente. Él había sido capaz de dar su vida por el viajero del tiempo.

Charles frunció el ceño con gran decisión en su mirada, cerró los ojos por completo y dio un respiro. Entonces, corrió hacia Uvro sin siquiera pensar en lo que esa espada podría ocasionarle de no esquivarla.

El agudo grito de Alice se escuchó a lo largo de aquel lugar, Uvro volvió a tomarse con las dos manos de la orilla y subió a la plataforma para encontrarse con una terrible escena.

¡Charles!" gritaron los cuatro guías ante la escena que se encontraba frente a los cuatro.

La espada del desorientador se clavó en el corazón del draik por completo, atravesando su débil cuerpo.

Eso fue demasiado torpe de tu parte," dijo Samuel. "Lanzarte sobre mí sin siquiera pensar en las consecuencias."

El draik; aún con vida, observó a su contrincante a los ojos con mucha debilidad. Su mirada aún mostraba la misma decisión de antes e incluso, cierta satisfacción.

He… he pasado la prueba, ¿cierto?"

Samuel Adams le observó en silencio, sus ojos mostraban empatía. Lentamente sus labios se curvaron, mostrando una sonrisa victoriosa.

Sí."

El derredor comenzó a disolverse poco a poco, de igual manera la espada que había atravesado el pecho del joven. Poco a poco, el suelo de la mansión volvió a su forma original y de igual manera las paredes. Uvro reposaba en el suelo, agachado y el resto del grupo sobre el suelo, observando a Charles.

Están listos," afirmó el krawk.



Créditos


La Leyenda de los Cuatro Guías © vfd13

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