Charles se levantó de su asiento mientras el aire comenzaba a escaparse por los grandes orificios del globo.
¡Emberas!" exclamó el joven.
Estoy en eso," contestó la hechicera apresuradamente ejerciendo su control sobre el aire, intentando que este no se fugara.
Eso no servirá por mucho tiempo," indicó el inventor, tendremos que abandonar el vehículo.
Pero… tu máquina," dijo le draik. "¿Qué pasará con ella?"
Lo que importa es qué sucederá con nosotros si no salimos de aquí pronto," objetó Uvro y el gelert asintió.
Será fácil para Charles, Emberas y Bernard, pueden volar," recalcó Ronald. "¿Pero cómo saldremos de aquí Uvro y yo?"
El inventor lo pensó por un momento pero finalmente su rostro se iluminó.
¡Tengo un plan!" exclamó Bernard entusiasmado golpeando el suelo con su bastón una vez más.
Del suelo surgieron aún más tubos de metal que comenzaron a emitir grandes cantidades de vapor que el inventor concentró en una pequeña esfera de agua que poco a poco fue creciendo de tamaño.
Las alas mecánicas del gelert comenzaron a batirse, preparando al mismo para despegar.
Uvro, Ronald," indicó. "Tendrán que entrar a la esfera, nosotros volaremos y yo les llevaré en el camino."
El kougra y el lupe accedieron y con cierta incertidumbre se adentraron al agua. Una gran burbuja de aire que conectaba al exterior surgió frente a sus rostros para que pudieran respirar.
El resto de los neopets alzaron el vuelo y salieron del laboratorio, aventurándose al cielo azul a gran altura sobre la superficie del mar.
El grupo siguió su camino concentrados en llegar al País de las Hadas. Sin embargo; Bernard y Charles volteaban constantemente para ver como le vehículo en que habían estado viajando caía al océano y se hundía.
Capítulo Noveno
La viajera del Espacio
Al momento en que finalmente los pies de Charles y sus compañeros tocaron el suelo, los tres neopets voladores cayeron al suelo agotados. La esfera se fragmentó y el agua comenzó a correr, deslizándose por las nubes que constituían el suelo del País de las Hadas y cayendo en dirección al mar sobre el que las nubes reposaban.
El País de las Hadas era digno de contemplarse: había grandes edificios; pintados de distintas tonalidades de rosa, alzándose en dirección al cielo, y una gran cantidad de hadas y neopets de distintos colores –en su mayoría color hada – caminaban a través de las calles del lugar. Una gran cantidad de nubes de color rosado se extendían a lo largo de todo el lugar.
¿Sabes?" dijo Ronald. "Pudiste haber creado una plataforma de hielo para transportarnos, hubiera sido más cómoda."
Lo sé," contestó Bernard, "pero hubiera sido muy predecible."
Esto es demasiado rosa para mi gusto," comentó Uvro; la gran mayoría de los presentes concordaban con él.
Eso no es de ninguna importancia," dijo Bernard. "Debemos encontrar al último viajero."
Charles sacudió su cabeza al entender la indirecta y rápidamente revisó el mapa, un bello edificio rosa se mostraba en este. Alrededor de dicho lugar, se extendía un bello jardín lleno de arbustos y flores de todos los colores.
El joven revisó los alrededores y al no encontrar tal lugar, comenzó a caminar a través de las calles del País de las Hadas acompañado por el resto del grupo.
Cuando finalmente lo encontró; se detuvo en seco al ver que, en el enrejado que rodeaba la casa que había estado buscando se encontraba forjado un escudo de armas que jamás creyó volver a ver.
Neovia – 8 años en el pasado
Alice Featherwind llevaba en su mano izquierda un pequeño pañuelo color blanco con bordados rosas con el cual secaba las lágrimas que corrían por sus rosadas mejillas.
No es justo, papá," se lamentaba la pequeña eyrie hada. "¿Por qué tenemos que mudarnos?
Nuestro hogar está en esta ciudad, también mi escuela y Charles; él es mi mejor amigo, jamás me perdonará si me voy sin siquiera despedirme."
Lo siento mucho Alice," se disculpó su padre; un imponente grarrl real vestido con un elegante traje. "Pero no habrá oportunidad… Los Ravenreek y los Featherwind ya no somos amigos ni podremos serlo de ahora en adelante."
¡No lo entiendo!" exclamó la niña volviendo a romper en llanto.
Se que te duele irte de Neovia, pero encontraremos un lugar aún mejor para vivir, donde serás tan feliz como aquí y podrás hacer más amigos," dijo el grarrl y dio por terminada la conversación.
Alice se paró en seco, dejó caer su cabeza y se mantuvo inmóvil durante un par de minutos, sintiéndose tan imponente, tan frágil…
País de las Hadas – Presente
¿Sucede algo?" preguntó Uvro mientras Charles observaba; casi hipnotizado, el aldaba sobre la cual había colocado su mano varios segundos antes.
No, no es nada," contestó el joven, finalmente aventurándose a tocar la puerta.
El golpe del metal parecía haber hecho eco en el interior del lugar. Segundos después, se podían escuchar los pasos de un neopet dirigiéndose a la entrada.
La gran puerta de la mansión se abrió y bajo el marco de esta se asomó un elegante lenny amarillo vestido en traje y con diminutos lentes frente a sus ojos.
Buenos días," saludó el mayordomo tranquilamente. "Esta es la casa de la familia Featherwind, ¿En qué puedo ayudarlos?"
Buenos días," saludó el draik amablemente. "Quisiera saber si el señor Featherwind está en casa."
El neopet negó con la cabeza.
Lo siento," contestó. "Él ha salido por negocios. La única en casa es la señorita Featherwind."
¿A-Alice?" preguntó Charles atónito.
Ella debe ser la viajera," supuso Emberas.
O bien podría ser alguien que trabaje aquí," remarcó Bernard.
¿De qué hablan?" preguntó el mayordomo.
Por favor dígale que necesito hablar con ella," exclamó el joven. "Dígale que Charles Ravencreek le busca."
¿Ravencreek?" preguntó el lenny frunciendo el ceño, pensativo. "No creí que fueran a llegar tan pronto."
El lenny abrió la puerta de par en par, indicándole al grupo que debían pasar al interior del edificio con un ligero gesto de su mano. Cuando todos estaban dentro, cerró la puerta y guió a los viajeros a través de la mansión.
El señor Featherwind dijo que vendrían en cuestión de tiempo," dijo el mayordomo. "Pero no creí que el viajero y los guías vendrían tan pronto por Alice."
El lenny se detuvo frente a una pequeña puerta tras un par de minutos de caminata y la abrió, echó un vistazo al interior y se hizo a un lado para que entraran los demás.
Ella está aquí," dijo por último.
El grupo entró poco a poco a la habitación, donde a unos cuantos metros de distancia se encontraba una joven eyrie hada. En sus manos llevaba una pequeña taza de té caliente y vestía un elegante vestido de estilo neoviano, color blanco.
Al notar la presencia de los neopets los observó en silencio y buscó desesperadamente con la vista al mayordomo. Entonces su vista se detuvo en el joven draik, ambos se observaron en silencio por un par de segundos, preguntándose si acaso sus ojos los engañaban.
La mujer caminó apresuradamente hacia Charles y este hizo lo mismo, por un momento hubo un profundo silencio, tras tantos años distanciados, ambos neopets se habían reencontrado.
Entonces la vista de la eyrie se enfocó en el reloj que colgaba de su bolsillo, tomó el mismo de manera violenta y retrocedió apresuradamente.
Las bellas alas de Alice se desvanecieron repentinamente, su pelaje fue reemplazado por escamas azules y su boca por la de un reptil. En tan solo cuestión de segundos, Alice había cambiado su apariencia por completo; ahora Alice no era más que un extraño krawk azul vestido de traje y con un bastón –cuya empuñadura dorada llevaba grabada la imagen de un ojo – que; sorprendentemente, observaba a Charles de manera siniestra.
Samuel Adams," se presentó el sujeto antes de que alguien tuviera la oportunidad de abrir la boca. "Es todo un placer."
¿Dónde está Alice?" preguntó Charles.
Los neopets que anteriormente se encontraban a su alrededor se habían desvanecido, junto con el escenario que le rodeaba.
La pregunta importante es, ¿Dónde estás tú?" dijo el sujeto riendo a carcajadas.
Charles frunció el ceño, preocupado por la situación en que ahora se encontraba. Ya no estaba en el País de las Hadas y comenzaba a dudar de que alguna vez lo estuviera.
Otra pregunta importante podría ser, ¿Ahora quién peleará por ti?" continuó el sujeto, burlándose aún más del draik. "Según tengo entendido, tus amigos han hecho todo el trabajo durante tus viajes.
Pero las cosas han cambiado esta vez.
??? – Presente
Alice Featherwind caminaba a través de la mansión sin poder encontrar la salida, incluso a pesar de que había vivido en el edificio desde hace diez años.
Parecía que cada vez que encontraba el último pasillo que le llevaría al exterior, surgían nuevos pasillos. Había perdido la noción del tiempo, la iluminación era bastante superficial y el golpe de sus zapatos con el suelo de su hogar comenzaba a irritarle.
Se detuvo por un segundo, quiso llamar al mayordomo pero ya lo había intentado varias veces sin éxito desde que aquella pesadilla había comenzado y no parecía que el resultado fuera a cambiar esta vez.
¿Acaso estoy soñando?" se preguntó a si misma, pues aún a pesar del ambiente tan surrealista, todo parecía tan verdadero.
Entonces una de las tantas puertas del pasillo comenzó a sacudirse bruscamente, el grito de un hombre se escuchó y un gran escalofrío recorrió el cuerpo de la joven.
Con paso vacilante se acercó a la puerta, cerró los ojos con mucha fuerza mientras intentaba decidir que era lo mejor que podía hacer. Al final, tomó con sus delicadas manos la manija de esta y la giró, un violento empujón le hizo retroceder mientras de la habitación salía un lupe tyranniano; este cayó al suelo violentamente.
¿Qué diablos ha sucedido?" exclamó el lupe.
La mirada de Ronald se fijó en la eyrie que le observaba aterrada y por un momento se percibió un incómodo silencio en el aire mientras ambos neopets se contemplaban entre sí con gran confusión.
¿Quién es usted?" preguntó Alice, siendo la primera en aventurarse a hablar.
El lupe se puso de pie y extendió su mano a la dama para ayudarle a hacer lo mismo.
Ronald Hart," se presentó el sujeto.
Alice Featherwind," dijo la mujer aceptando la ayuda que se le fue ofrecida y arreglando su vestido. "Es un placer… eso supongo."
Entonces es usted a quien hemos venido a buscar."
"¿Disculpe?"
Vine con un grupo de neopets en busca de usted," comentó el lupe. "Necesitaremos de su ayuda."
No se en que le pueda ayudar a usted y sus amigos," dudó la mujer.
Se lo explicaré mientras buscamos a los demás…
Neovia – 8 años en el pasado
Los pequeños pies de Charles Ravencreek corrían apresurados a través de las calles neovianas, la lluvia caía sobre la ciudad en grandes cantidades mientras lágrimas corrían a través de sus mejillas, pasando desapercibidas entre las gotas de lluvia que caían sobre él.
Su elegante traje estaba completamente empapado y sus piernas cansadas de tanto correr, se paró en seco frente al portón de la casa de los Featherwind.
¡Alice!" gritó golpeando desesperadamente la puerta con sus pequeños puños. "¡Alice!"
No hay nadie ahí dentro," dijo una lúgubre voz a espaldas del pequeño draik. "No hay nadie en este pueblo."
Charles se dio la vuelta y se encontró con aquel ojo macabro observándolo desde el bastón que sostenía el krawk.
¿Qué has hecho?" preguntó el niño. "¿Cómo me has traído aquí? ¿Utilizaste el reloj, cierto?"
Samuel rió entre dientes, golpeó el suelo con su bastón y entonces la lluvia se detuvo.
No fue necesario utilizar aquel ridículo reloj, en mis manos es inútil," contestó el krawk. "Estamos dentro de tu mente, dentro de tu recuerdo más doloroso… Siendo tú apenas un pequeño niño."
Bien, ¿Y cuál es tu plan?" preguntó. "Aprovecharte de mi corta edad para matarme?"
Tienes una imaginación muy limitada," dijo el krawk. "Demasiado limitada…
¿Por qué habría de acabar contigo rápidamente? Preferiría divertirme un poco contigo, divertirme con tu dolor, con tus propios pensamientos."
Eres un…" gruñó Charles.
"¡Hey!" exclamó Samuel. "Un niño de tu edad debería cuidar su vocabulario."
Un gran rayo cayó del cielo justo al lado del draik, quien no pudo contener un grito de absoluto terror.
El joven alzó la vista con gran temor, un haz de luz volvió a caer del cielo y se retiró corriendo justo antes de que un rayo cayera sobre él.
Una risa maniática salió de la garganta del krawk mientras se divertía observando al viajero del tiempo huir por su vida.
Neovia – Presente
Usted es toda una vergüenza," acusó una voz atroz, proveniente de los labios de un viejo lenny azul. "La Academia desearía jamás haber permitido que usted continuara con su investigación."
P-Pero…"
No hay nada que decir," exclamó un Yurble amarillo. "Usted fue advertido constantemente por cada uno de nosotros.
Usted fue terriblemente necio, todo un inconsciente."
Por favor, permítanme expli-"
¡Y su esposa!" prosiguió el Lenny. "Su esposa pagó el precio de su gran necedad."
¡¿Acaso creen que no lo sé?!" protestó Bernard. "¿Acaso creen que no entiendo el hecho de que por culpa de mi gran estupidez he perdido todos estos años de investigación, he perdido mi reputación, he perdido a mi esposa?"
El gelert darigan se encontraba rodeado por una gran cantidad de neopets, todos parte de la Academia de Ciencias Neoviana. Se encontraban en una vieja universidad, en un antiguo salón que solía ser utilizado para juntas importantes. Entonces una puerta a la distancia se abrió.
¡Bernard!" gritó una voz familiar.
El inventor se dio la vuelta, en el marco de la puerta se encontraba Ronald y tras este, una joven eyrie hada.
Ronald," exclamó Bernard aliviado.
¡Corre!" gritó este en respuesta al notar la apariencia de los demás neopets.
El gelert volteó a ver a los demás y un profundo temor le invadió al ver como los rostros de los presentes comenzaban a tomar un tono grotesco y oscuro.
Un gran muro se alzó del suelo justo frente a todos los presentes, formando un pequeño túnel que llevaría a Bernard a la salida con seguridad.
Este corrió apresuradamente hacia la puerta y justo cuando se encontraba a punto de salir, algo le hizo tropezar.
Un gran mynci mutante –quien anteriormente había sido amarillo– había logrado abrirse paso y había logrado tomar cautiva la pierna derecha del inventor.
¡Rayos!" exclamó Bernard, mientras se daba la vuelta en el suelo y apuntaba su bastón en dirección a su enemigo.
Un gran chorro de agua salió con inmensa fuerza en dirección al sujeto, el cual soltó el tobillo del gelert y salió disparado hacia la pared.
Bernard se puso de pie tan rápido como pudo y corrió en dirección a la puerta, Ronald alzó otro muro donde el mynci había hecho un hueco para asegurarse que no saliera otro enemigo y tan pronto como el inventor había salido al pasillo, Alice cerró la puerta.
¿Dónde rayos estaba hace un momento?" preguntó Bernard.
No tengo la menor idea," contestó Ronald. "Todo parece ser ocasionado por un desorientador."
Debemos buscar a la hechicera," sugirió Alice. "Si lo que usted dijo sobre ella es cierto, ha de saber en qué consiste el poder de este."
El inventor observó a la eyrie confundido.
Ella es Alice," explicó el ladrón. "Ella es la viajera del espacio, le he explicado toda la situación."
Tu has de ser Bernard Chassier," supuso la mujer. "El Inventor Obstinado."
No podrías estar más en lo cierto," exclamó el gelert alegremente, haciendo una elegante reverencia ante la dama.
Es usted todo un caballero, por lo que puedo ver," dijo Alice respondiendo a la reverencia.
Costumbres neovianas," se dijo a si mismo Ronald, sintiéndose fuera de lugar.
Bosque Encantado – 10 años en el pasado
La neblina se colaba por la puerta de la casa de Zhadeck en movimientos grotescos; innaturales, Uvro observaba el interior del hogar de aquel que había sido su hermano en silencio.
¿Qué demonios ha sucedido?" pensó, lo último que recordaba era aquel momento en que había entrado a la casa de los Featherwind, acompañado por el resto del grupo.
Entonces una nube de humo apareció a su lado y una terrible figura se mostró en tal lugar, un hada oscura de cabellos morados y rayos verdes le observaba con sus ojos violetas que emanaban una gran maldad.
He traído conmigo a todos los guerreros que me pediste," dijo el hada, Jhudora.
¿J-Jhudora?" preguntó Uvro sorprendido.
Los hombres lupe están esperando la señal para que comencemos la emboscada," indicó Jhudora. Al no obtener respuesta, sus ojos se entrecerraron; observando con sospecha al conde.
Uvro desenfundó su espada y la cubrió en llamas.
¿Qué estás haciendo?" preguntó el hada con gran furia en su voz.
No pienso permitir que prosigas con esto Jhudora," protestó el kougra. "No matarás a mi hermano mientras pueda evitarlo, ya he aprendido de mis errores."
Eres un canalla," exclamó Jhudora, sus manos se vieron cubiertas por un aura verdosa. "Un ignorante al creer que puedes detenerme."
Dicho esto lanzó un rayo en dirección a Uvro, este lo esquivo con facilidad. Entonces los hombres lupe entraron al edificio; consternados al escuchar el impacto del rayo con la pared.
Uvro maldijo entre dientes y al ver que no sería capaz de manejar la situación por si solo, corrió hacia las escaleras que llevaban al segundo piso para buscar la ayuda de su hermano.
En cuanto llegó a la puerta que llevaba a la habitación de su hermano, la abrió y sin siquiera ver el interior, se aventuró en él.
Neovia – 10 años en el pasado
Charles chocó con el kougra que había salido del edificio en que pensaba refugiarse, cayendo inevitablemente al suelo con gran fuerza.
El kougra lo observó confundido, la mirada de este y el pequeño draik se cruzaron y por un momento el silencio reinó en el área.
¿Charles?" preguntó el conde, confundido.
¡Uvro!" exclamó el joven con gran optimismo, se levantó a toda velocidad con una esperanzada y extensa sonrisa dibujada en su rostro.
¿Qué ha sucedido? Yo estaba…"
¿En el pasado?" preguntó Charles. "Esto no es el pasado, Uvro… Es obra de otro desorientador."
Un fuerte golpe metálico se escuchó a la distancia, provenía de la gran torre del reloj que se hallaba en el centro de la ciudad, fue cuestión de segundos para que fuera anunciada la hora por completo. Fueron doce campanadas.
La sombra proyectada por los edificios se extendió de manera grotesca a través de las calles de Neovia.
Las sombras comenzaron a tomar forma propia, a desprenderse del suelo. Un krawk salió de ellas, les observaba con una mirada desquiciada y sonría mostrando sus afilados colmillos.
Dependiendo siempre de los demás," dijo Samuel. "¿No es así?"
Uvro desenfundó su espada preparándose para lo peor.
Pues yo también tengo algunos aliados," continuó el krawk elevando su bastón unos cuantos centímetros del suelo y entonces el resto de las sombras emergieron, dando lugar a criaturas oscuras y bizarras que observaban amenazantes a Charles y Uvro.
Las sombras fijaron su vista en dirección al kougra y se lanzaron en contra del mismo. El conde blandió su espada en contra de las criaturas, estas se fragmentaban en cientos de trozos que se fundían entre sí para dar origen a la misma criatura.
Es hora de que demuestres de lo que realmente estas hecho, de que demuestres si realmente eres merecedor de el título de Viajero del Tiempo," dijo el ilusionista.
¿De qué… ¿De qué me estás hablando?" preguntó el draik.
Quiero que me demuestres que clase de persona eres en realidad," contestó Samuel. "Ya hemos probado a cada uno de tus guías, cada desorientador ha podido probar la fuerza de cada uno de ellos y los cuatro han pasado la prueba, pero tú… Tú no nos has mostrado nada a nosotros, para eso estoy yo aquí, si salvarás nuestro mundo… Debes estar conciente de los sacrificios que tendrás que hacer."
¿Sacrificios?"
El conde ha tenido que enfrentar las consecuencias de sus errores, la hechicera ha tenido que soportar el inmenso dolor de un corazón roto, el ladrón ha tenido que enfrentar la pérdida de su familia a consecuencia de su insaciable codicia y el inventor se ha enfrentado a la realidad de su situación y que hay errores que no pueden ser corregidos," continuó el krawk. "Todo esto para que lograran el objetivo que están destinados a cumplir.
Pero tú, debes de sacrificar algo aún mayor que lo que ellos han dado. Lo mismo que el anterior viajero del tiempo; Ashford Ravencreek, tuvo que sacrificar. Su propia vida."
Debes de estar mintiendo," protestó Charles.
¿Qué razones tendría para mentir?"
Creo que es innecesario mencionarlas," contestó.
Samuel Adams soltó una pequeña risa, aparentemente inocente.
En eso tienes razón," confesó el krawk.
Recuerda cuando viajaste a la Neovia del pasado, el cementerio en donde encontraste a Ezra," dijo Samuel.
¿Cómo supiste eso?"
Puedo ver dentro de tu mente, es así como construí este lugar para ti y tus compañeros," contestó. "Pero eso es irrelevante ahora mismo, quiero que recuerdes… ¿En dónde se encontraba el anterior conde errante cuando llegaron a aquel punto del pasado?"
Charles hizo un poco de memoria, aunque había sido hace tan solo un par de días atrás, le fue complicado recordar un detalle al que anteriormente le había parecido insignificante.
Estaba al lado de una lápida," contestó el draik.
Era la lápida de Ashford, tan solo habían pasado unos cuantos días desde su muerte, cuando se enfrentó al hada oscura," explicó Samuel. "Ahora bien, ¿recuerdas lo que dijo Emberas respecto a las lecciones de su maestro en Shenkuu?"
Sí, pero… ¿Eso que tiene de importante?"
Todos aquellos años el se negó a responderle una única duda… '¿Qué sucedió al final del viaje de los antiguos guías?', el maestro gnorbu sabía muy bien que no era el momento para que ella supiera el gran sacrificio que tendrías que hacer, pues ella no podría guardar tal secreto.
Los desorientadores tan solo tenemos un motivo para existir, y ese es asegurarnos que ustedes estén listos para la batalla final."
Charles volteó a ver a Uvro, él ya no estaba ahí ni tampoco aquellas criaturas, volteó a ver el suelo y notó que ahora se encontraba a una mayor distancia del mismo, había vuelto a su verdadera forma.
Unas cuantas lágrimas corrieron por sus ojos, quizá aquellas pruebas no eran suficientes para convencerlo por completo, pero la sinceridad con que el ilusionista le explicaba la situación, la firmeza de sus palabras era suficiente para que él comenzara a creer en ellas.
Tuvo miedo, miedo de morir.
El draik entonces salió huyendo de Neovia, adentrándose en el Bosque Encantado.
País de las Hadas – Presente
Bernard abrió con cuidado la última puerta del corredor en que se encontraban, el gelert, Alice y Ronald habían estado abriendo aquellas puertas durante varios minutos sin encontrar nada y esperaban que en esta encontraran la salida.
¡Bernard, Ronald!" gritó una voz femenina.
Los tres neopets dieron un vistazo al interior de la habitación, se trataba de un oscuro bosque, a la distancia pudieron distinguir a Emberas y Uvro peleando con una enorme cantidad de criaturas oscuras.
El lupe hizo una seña a la dama para que no los siguiera mientras ellos se dirigían hacia el interior del bosque a unirse a los otros dos guías.
Cierra la puerta y no la abras hasta que nosotros te lo indiquemos," advirtió Ronald y Alice obedeció.
Corrieron apresuradamente esquivando los ataques de las bestias hasta reunirse con sus compañeros en el centro de todos, donde sabían muy bien que podrían atacar a las bestias y cubrir la espalda de los demás.
Uvro lanzaba grandes cantidades de fuego a las criaturas mientras atacaba a otras cuantas con su espada; Emberas alejaba al grupo enemigo con fuertes corrientes de aire, algunas de ellas tan finas que llegaban a cortar la piel de los monstruos; Ronald cubría en tierra a sus enemigos y lanzaba enormes rocas gigantes a otros cuantos para acabar con ellos; finalmente, Bernard congelaba y lanzaba estalactitas de hielo a las sombras.
Sin embargo, a pesar de todos aquellos ataques, los monstruos no cedían, tan pronto y eran destruidos volvían a la vida y cada vez eran más y más. Escapaban fácilmente de las trampas que los guías les ponían.
¿Qué hacemos? Todos nuestros ataques son inútiles," exclamó Bernard. "A este paso no estamos logrando nada."
Si seguimos así será cuestión de tiempo para que acaben con nosotros," afirmó Emberas.
Entonces debemos de apresurarnos y pensar en algo," exclamó Uvro.
La eyrie cerró sus ojos para reflexionar por un segundo, era claro para ella y todos los demás que debían de encontrar una forma de acabar con todos rápidamente, si no era así, ellos serían los que morirían.
¡Bernard, Ronald!" exclamó la hechicera. "Cúbranse tras de mí, necesito que me ayuden a mantener a esas sombras lejos de nosotros.
¡Uvro!" continuó. "Crearé un remolino alrededor de nosotros, necesitaré que utilices tu espada para cubrirlo en llamas, el viento será lo suficientemente fino para cortar sus cuerpos y el fuego podrá acabar con los fragmentos que queden de ellos. Necesito que generes el fuego más fuerte que puedas."
Dicho esto, Bernard y Ronald crearon muros de hielo y piedra, los cuales deslizaron a toda velocidad contra las criaturas y en cuanto los alejaron lo suficiente, permitieron que las criaturas pasaran a través de ellos.
Emberas entonces agitó los abanicos en sus manos alrededor suyo con todas sus fuerzas, el viento comenzó a girar a grandes velocidades y un enorme remolino se creó; en el centro del cual se encontraban los cuatro guías.
El kougra agitó su espada tan fuerte como pudo en repetidas ocasiones, creando grandes llamaradas que cubrieron al remolino poco a poco hasta su totalidad.
Las criaturas eran cortadas en miles de pedazos y tal y como predijo la hechicera, el fuego había logrado acabar con lo poco que había quedado de ellos.
Un grito se escuchó a la distancia, entre el fuego podía distinguirse una extraña silueta, era completamente distinta a las de aquellos monstruos.
¡Charles!" exclamó Uvro, tras observar la figura por unos cuantos segundos, intentó inútilmente detener las llamas pero había gastado demasiadas fuerzas en crearlas y ahora le era imposible acabar con ellas, Emberas quiso detener el viento pero de igual manera, falló en el intento.
El kougra entonces corrió hacia el draik, cruzando entre el viento y el fuego que habían creado él y la hechicera y recibiendo graves daños en el transcurso.
Rápidamente Bernard lanzó agua en dirección al conde y al joven esperando que con eso fueran protegidos de las llamas y Ronald creó un extenso domo para cubrir a estos del viento.
Mientras tanto, Emberas siguió dando su mayor esfuerzo para estabilizar la situación, en cuestión de un par de minutos finalmente todo había cedido y ahora solo quedaba el domo de piedra que volvió a ocultarse en la tierra.
En el suelo reposaban dos cuerpos inmóviles, uno sobre el otro.
Los tres guías que habían permanecido dentro del remolino corrieron en dirección a estos, llenos de terror y de gran preocupación ante el evento del que sus ojos habían sido testigos.
Un pequeño y débil quejido se escuchó entonces, las manos del draik se movieron débilmente. Charles abrió sus ojos para encontrarse con la sorpresa de que Uvro se encontraba sobre él, resguardándolo, protegiéndolo.
La ropa del kougra lucía en su gran mayoría quemada y su piel presentaba cortadas; producto del fuego y el viento que lo había golpeado.
Charles se movió con mucho cuidado, con ayuda de Bernard y Ronald Movieron al conde a un lado y el joven se arrodillo al lado de su amigo, observando los daños de este.
¿Está… ¿Él está muerto?" preguntó.
Un silencio sepulcral invadió el ambiente, tomando posesión de la situación.
Lágrimas comenzaron a correr por los ojos de los testigos, no solo habían perdido a un amigo, a un ser querido, la muerte de aquel conde también significaba la pérdida de toda esperanza para el futuro, significaba que el destino al que estaban ligados no se cumpliría y que el mundo que conocían terminaría.
El kougra tosió entonces, abrió sus ojos débilmente y observó a los presentes con cierta confusión, al ver al joven draik no pudo evitar sonreír satisfecho.
¡Uvro!" exclamó el grupo con cierta euforia, Charles abrazó con alivio a su amigo y entonces le ayudó a ponerse de pie.
Fue un enorme golpe de suerte," dijo Ronald.
Me alegro tanto de que ambos se encuentren bien," dijo Emberas con una leve sonrisa en su rostro.
Bernard tan solo observó la escena, sonrió con complacencia y entonces volteó hacia atrás.
Creo que deberíamos irnos, un caballero jamás debe dejar esperando a una dama," dijo.
Charles arqueó la ceja derecha al escuchar tales palabras.
¿A qué te refieres?"
Bernard extendió su sonrisa, mostrando sus afilados dientes de manera burlona, se dio la vuelta y dio unos pasos en dirección a la salida, se detuvo entonces para esperar al grupo.
Cuando el grupo estuvo reunido de nuevo, siguieron caminando lentamente hacia la puerta, Bernard la golpeó con sus nudillos un par de veces y entonces esta se abrió, bajo el marco de la puerta se encontraba una bella eyrie hada que el draik blanco reconoció en seguida.
¡Alice!" exclamó el joven.
La dama abrió sus ojos con gran sorpresa.
¡Charles!"
Ambos se abrazaron energéticamente, reían llenos de alegría, palabras salían de su boca de manera imparable, mezclándose entre si y llegando a los oídos de los presentes como parloteos sin sentido.
Finalmente ambos amigos se habían reunido, tras tantos años de separación, se sentían gozosos, sus mentes formulaban preguntas sin cesar, buscaban saber todo lo que el otro había vivido durante todo aquel tiempo y querían hacer saber sus experiencias también.
Finalmente callaron, recibiendo el duro golpe de la realidad en que se encontraban; si bien, se habían reencontrado tras todos aquellos años, aún seguían dentro de una ilusión, seguían atrapados en una pesadilla de la que debían escapar.
Charles soltó a Alice y se apartó de la puerta, permitiendo el paso a los cuatro guías, Uvro y Emberas la observaron en silencio y cuando todos estuvieron en el pasillo Alice hizo una pequeña reverencia a ambos.
Alice Featherwind," se presentó.
Uvro Hauntedwood."
Emberas Alden."
Charles sonrió complacido, Alice entonces se dio la vuelta; seguida por el resto del grupo, y caminó hacia el final del pasillo, donde esperaba encontrar el recibidor de la mansión.
En cuanto el grupo entró a la habitación, un terremoto sacudió la tierra, el piso comenzó a fragmentarse en varios pedazos, cada individuo se vio rodeado por fracturas que posteriormente se separaron. Los muros de la mansión se desplomaron y quedaron rodeados por una nada absoluta.
Las distintas secciones del suelo comenzaron a separarse, dejando a Charles lejos de todos los demás.
Del suelo comenzó a emerger Samuel. La gran sonrisa que llevaba dibujada en su rostro a cada momento había desaparecido, ahora su rostro denotaba gran seriedad.
Una última oportunidad, un último enfrentamiento," dijo el krawk. "Si realmente piensas ser el héroe de nuestro mundo, debes demostrar de qué estas hecho."
Pero…"
El desorientador tomó su bastón y presionó el ojo que se encontraba en el mango, un extraño sonido metálico sonó en ese instante y el ilusionista desenfundó una espada de su bastón.
No hay ninguna otra opción, Charles."
¡Charles!" gritó Alice.
¡Ronald, Bernard!" exclamó Emberas. "¡Un puente!"
Emberas intentó alzar el vuelo mientras los dos guías levantaban sus herramientas para poder crear un puente, pero ninguno de los tres logró su cometido. Las alas de la eyrie se sentían demasiado pesadas, el bastón de Bernard no generaba hielo y la daga de Ronald no parecía ejercer control sobre el suelo en que se encontraba.
Es inútil," se quejó Bernard.
No podemos hacer nada," asintió Ronald.
Esta pelea es entre él y yo," dijo Charles. "Eso es lo que él quiere."
Uvro había permanecido callado durante aquellos segundos, observando su alrededor en silencio y gruñendo entre dientes, se sentía impotente, inútil. Dio un profundo respiro y corrió en dirección al draik, saltó con todas sus fuerzas con la esperanza de alcanzar la plataforma donde se encontraba el joven.
El kougra extendió sus manos y apenas logró sujetarse del borde con una de ellas, empleó todas sus fuerzas para tomarse de este con la otra mano e intentó subir.
Charles corrió a ayudar a su amigo pero fue detenido por el filo de la espada de Samuel en su cuello.
Un paso más y acabo contigo," dijo el krawk. Sin perder de vista al joven caminó hacia Uvro y piso con fuerza una de las manos de este, logrando que se soltara de ella.
¡No!" gritó Charles, retrocediendo un paso y logrando apartar la espada de su garganta.
Esta pelea es entre tú y yo," dijo el ilusionista. No importa lo que suceda, quiero que tú me demuestres que tan dispuesto estás a dar la vida por alguien, por tu amigo… Por tu mundo."
El joven sintió un gran temor e incertidumbre, dudaba de si mismo y del destino del conde, no se creía capaz de hacer algo al respecto.
Entonces, el recuerdo del kougra arriesgando su vida por el bienestar del draik se adueñó de su mente. Él había sido capaz de dar su vida por el viajero del tiempo.
Charles frunció el ceño con gran decisión en su mirada, cerró los ojos por completo y dio un respiro. Entonces, corrió hacia Uvro sin siquiera pensar en lo que esa espada podría ocasionarle de no esquivarla.
El agudo grito de Alice se escuchó a lo largo de aquel lugar, Uvro volvió a tomarse con las dos manos de la orilla y subió a la plataforma para encontrarse con una terrible escena.
¡Charles!" gritaron los cuatro guías ante la escena que se encontraba frente a los cuatro.
La espada del desorientador se clavó en el corazón del draik por completo, atravesando su débil cuerpo.
Eso fue demasiado torpe de tu parte," dijo Samuel. "Lanzarte sobre mí sin siquiera pensar en las consecuencias."
El draik; aún con vida, observó a su contrincante a los ojos con mucha debilidad. Su mirada aún mostraba la misma decisión de antes e incluso, cierta satisfacción.
He… he pasado la prueba, ¿cierto?"
Samuel Adams le observó en silencio, sus ojos mostraban empatía. Lentamente sus labios se curvaron, mostrando una sonrisa victoriosa.
Sí."
El derredor comenzó a disolverse poco a poco, de igual manera la espada que había atravesado el pecho del joven. Poco a poco, el suelo de la mansión volvió a su forma original y de igual manera las paredes. Uvro reposaba en el suelo, agachado y el resto del grupo sobre el suelo, observando a Charles.
Están listos," afirmó el krawk.