
mala ● divertida ● loca
Muy lejos de nada, muy cerca de todo. Rozando el infinito.
Devil vive ahí. En mitad de... ¿dónde?
Quién sabe. ¿Y a quién le gustaría averiguar, de todos modos? Nadie se adentraría por propia voluntad en los páramos desiertos, bañados por la enfermiza luz de un eterno anochecer viciado, para encontar el lugar donde ella lo observa todo. ¿Verdad que no?
Su casa es un cochambroso carromato a la sombra de unos árboles raquíticos, en medio de un claro de hierba reseca y polvorienta. No es un lugar alegre. No es un lugar bonito. Pero es el lugar idóneo porque es donde van a parar varias grietas, formando Puntos realmente grandes.
» Sin inmutarse por nada, ella mira cómo los brillantes granos de arena se esparcen por la hierva, libres del cristal que los contenía. Hace mucho que ese reloj se rompió. Hace mucho que el tiempo desgarrado fluye, lentamente, desgranando segundo a segundo toda su eternidad. Hace mucho que la luna está quieta sobre el cielo, que las estrellas miran con más misterio, que los árboles susurran canciones de viento que nadie escucha nunca.
También hace mucho que ella está aquí. Charla con el astro inmóvil, recoge los secretos de la galaxia suspendida, canta los lamentos de las ramas secas. Y espera pacientemente a que el tiempo de los desesperados nazca entre los granos del reloj roto, destacando con un profundo y ansioso negro sobre el dorado del tiempo.
Es entonces cuando nacen los Malditos. «
¿Que qué es lo que hace ella ahí? ¿Relamente crees que voy a decírtelo? Deja de ser absurdo.
Márchate. Y regresa sólo cuando la necesites. Entonces serás lo suficientemente desgraciado como para mirarla a los ojos sin que te importe morir.
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